
En una charla con Bisturí, el consultor y analista político Leandro Graglia analizó la coyuntura nacional y advirtió sobre un cambio de tendencia en la imagen del presidente Javier Milei. Según el analista, la foto actual muestra una caída simultánea de la imagen personal y de la aprobación de gestión, algo que no se daba meses atrás. “Hoy el Gobierno está más cerca de su núcleo duro —ese 30 o 35%— que de la mayoría que supo conseguir electoralmente”, explicó Graglia, señalando que este ciclo de desgaste es el más largo y profundo desde que asumió.
Para Graglia, la novedad reside en la atribución de responsabilidades. Si bien antes la sociedad culpaba a los gobiernos anteriores por la crisis, ahora la mirada empieza a posarse sobre la gestión actual. “Está empezando a aparecer el ‘ya pasaron meses y a mí no me alcanza para llegar a fin de mes’; hoy la gente le pide soluciones al Gobierno”, afirmó. El consultor destacó que temas como el financiamiento universitario y las jubilaciones han sido los puntos de mayor debilidad donde el relato oficial perdió eficacia frente a la realidad económica de la “micro”.
El peronismo y la falta de un proyecto de expectativas
Respecto al rol del peronismo, Graglia fue crítico al señalar que el espacio carece de un liderazgo ordenador y, sobre todo, de una propuesta capaz de generar esperanza. “Los libertarios supieron observar un punto de dolor real y asignaron culpables y soluciones. El peronismo hoy no tiene un proyecto que explique lo que pasa ni proponga una oferta superadora que conecte con la ciudadanía”, analizó. Mencionó las figuras de Kicillof y Massa como actores latentes, pero subrayó que el movimiento aún no logra articular un eje ordenador fuera de la figura de Cristina Kirchner.
Outsiders y el “círculo rojo”
Consultado sobre figuras emergentes como Dante Gebel o Jorge Brito, Graglia advirtió que la sociedad argentina camina hacia una cuarta desilusión consecutiva, lo que genera una pulsión por “lo novedoso”. Sin embargo, aclaró que Gebel es, por ahora, un fenómeno del “círculo rojo” más que de masas: “Tiene una plataforma de conexión por su vínculo con la fe cristiana, pero hoy ese voto está fragmentado y Milei ya captura gran parte de ese electorado que valora la superación individual”.
Finalmente, el analista se refirió al rol de Mauricio Macri, asegurando que su erupción responde más a un deseo del círculo rojo por una “derecha previsible” que a una candidatura competitiva. “Macri es uno de los dirigentes con peor imagen del país; no lo veo como candidato, pero sí con una voluntad seria de recuperar terreno y poder político”, concluyó Graglia, vaticinando que lo que venga en el sistema político argentino deberá ser una “novedad”, aunque no necesariamente provenga de afuera del sistema.
