
En una entrevista con Bisturí | Periodismo al hueso, el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, detalló la reciente inversión en equipamiento para la fuerza y analizó el estado de la seguridad en la provincia. Girvau confirmó la incorporación de 42 nuevas motocicletas (32 Kawasaki 650 y 10 Honda Tornado 300), financiadas íntegramente con recursos generados por la propia institución a través de la Ley de Servicios Adicionales. “Estamos poniendo recursos que genera la policía para el bienestar de la sociedad”, afirmó, destacando que estas unidades serán destinadas a divisiones operativas de alto rendimiento y al área de Robos y Hurtos.
El comisario resaltó que, desde el inicio de su gestión en noviembre de 2023, el foco estuvo puesto en combatir el “motoarrebato” y a los “rompevidrios”. “Esos sinvergüenzas ya están la mayoría presos o condenados”, sentenció. Según Girvau, la estrategia actual combina una fuerte presencia en el microcentro con recorridos intensivos en los barrios periféricos para que el ciudadano recupere la tranquilidad. “Queremos que el delincuente sienta que está siendo observado y sepa que lo vamos a meter preso”, aseguró.
Relación con la Justicia y lucha contra el narcotráfico
Consultado sobre la “puerta giratoria”, Girvau destacó que hoy existe un acompañamiento constante de la Justicia provincial y federal. Con la modificación del Código Procesal Penal, los delincuentes enfrentan prisiones preventivas efectivas. “Ya no es eso de que roban un teléfono, piden perdón y salen. Ahora hay condenas duras”, explicó.
Respecto al narcotráfico, el jefe de policía marcó una clara diferencia con provincias como Santa Fe o Salta, asegurando que en Tucumán no hay bandas organizadas con ese nivel de estructura. “Acá no tenemos la situación del litoral. Hay una decisión política del gobernador Osvaldo Jaldo de dar lucha constante”, señaló. Además, destacó el éxito del Operativo Lapacho, que funciona como un escudo en el norte provincial, logrando un incremento del 100% en el secuestro de sustancias respecto a años anteriores.
“No hay bandas, hay sinvergüenzas que se amontonan”
Girvau descartó la existencia de clanes criminales activos similares a los del pasado. “Ser delincuente es una herencia, pero acá se terminó el que se hace el malo en el barrio. Tenemos una policía valiente que les va a hacer frente”, advirtió. Incluso fue tajante sobre los enfrentamientos: “El delincuente que enfrente al policía va a terminar abatido porque nos enfrenta haciendo daño. Gracias a Dios no tuvimos esos hechos últimamente, pero la firmeza es total”.
