
La reiterada presencia de serpientes en el sur de San Miguel de Tucumán encendió la alarma entre vecinos de Barrio Parque Sur, donde en los últimos días se multiplicaron las denuncias por la aparición de ofidios en plena zona urbana.
El foco de la preocupación se instaló en inmediaciones de la calle René Favaloro, donde un ejemplar fue visto por última vez cuando se refugiaba en un pozo sobre la vereda. La situación derivó en un operativo de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos, que intervino tras los reportes vecinales.
Un operativo sin hallazgos y más dudas
El procedimiento se realizó el miércoles 22 de abril, pero al llegar al lugar los técnicos se encontraron con un obstáculo inesperado: el pozo donde se habría ocultado el animal estaba completamente tapado con tierra, ramas y otros materiales.
Esa situación impidió confirmar si la serpiente seguía en el lugar. Incluso, desde el área advirtieron que no se descarta que haya quedado atrapada sin posibilidad de salir.
Durante la inspección también detectaron un marcado deterioro del espacio, con huellas de vehículos que circularon sobre la zona intervenida, lo que complicó aún más las tareas.
Lluvias y cambios en el hábitat
El episodio ocurre en medio de un período de lluvias persistentes, un factor que suele alterar los ambientes naturales y empujar a la fauna silvestre hacia sectores urbanos.
Especialistas explican que estos desplazamientos no son inusuales en determinadas épocas del año, sobre todo cuando escasea el alimento o cambian las condiciones del entorno.
Qué dicen las autoridades
Desde Fauna Silvestre buscaron llevar algo de calma. Señalaron que las especies de mayor peligrosidad no suelen instalarse en zonas urbanizadas como la capital tucumana.
De todos modos, insistieron en una recomendación clave: no intervenir ni intentar manipular a los animales.
Ante cualquier avistamiento, pidieron dar aviso inmediato a los organismos correspondientes para que actúen con personal capacitado.
Vecinos en alerta
Mientras tanto, en Barrio Parque Sur la preocupación sigue latente. Los residentes reclaman mayor mantenimiento del espacio público y controles más frecuentes.
El temor crece en un contexto donde el deterioro urbano, sumado a las lluvias, genera condiciones propicias para la aparición de animales silvestres en zonas habitadas.
