
La causa por el asesinato de Paulina Lebbos volvió a quedar en el centro de la escena judicial luego de que el fiscal de Cámara Carlos Sale presentara un recurso de casación contra la sentencia que absolvió a César Soto. El representante del Ministerio Público Fiscal solicitó que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán revise el fallo y condene a prisión perpetua al exnovio de la joven.
La presentación fue realizada ante la Sala III de la Cámara Penal Conclusional y cuestiona de manera integral la resolución dictada por los jueces Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas y Luis Morales Lezica, quienes habían considerado que no existían pruebas suficientes para responsabilizar penalmente a Soto por el crimen.
En su planteo, Sale sostiene que el tribunal cometió errores en la valoración de las pruebas y omitió analizar el caso con perspectiva de género, un criterio exigido por la legislación nacional y los tratados internacionales vigentes.Según el fiscal, los jueces evaluaron los indicios de forma aislada y fragmentada, sin considerar el conjunto de circunstancias que surgieron durante la investigación y el juicio oral.
Para Sale, la sentencia desconoce criterios consolidados de la doctrina penal aplicables a delitos cometidos en ámbitos privados, donde habitualmente no existen testigos directos ni pruebas concluyentes.
Uno de los principales ejes de la apelación está vinculado al tratamiento que el tribunal dio a los testimonios de familiares de Paulina Lebbos y a las referencias sobre presuntos episodios de violencia ejercidos por César Soto.
Mientras la sentencia consideró esos relatos como comentarios indirectos o referencias de terceros, el fiscal sostiene que permitían identificar un patrón de violencia física, psicológica y conductas de control que resultaban fundamentales para comprender el contexto previo al crimen.
Sale argumentó que esos antecedentes debían analizarse bajo los estándares establecidos por la Ley de Protección Integral contra la Violencia de Género y la Convención de Belém do Pará.
La apelación también cuestiona la interpretación que realizó el tribunal sobre la ausencia de lesiones visibles en el cuerpo de Soto luego de la desaparición de Paulina.
Según la fiscalía, la hipótesis acusatoria contempla un ataque sorpresivo que pudo haber impedido cualquier resistencia efectiva de la víctima, por lo que la inexistencia de rasguños o heridas no constituye una prueba favorable para el acusado.
Otro de los puntos señalados es el lavado de ropa realizado por Soto durante la mañana posterior a la desaparición de Lebbos. Para Sale, esa conducta podía interpretarse como una posible maniobra destinada a eliminar rastros vinculados al hecho.
El fiscal también advirtió una contradicción en la sentencia. Mientras el tribunal descartó los indicios reunidos contra Soto por considerarlos insuficientes, ordenó profundizar una línea investigativa relacionada con la familia Jiménez, vecinos del acusado, a partir de dos cabellos encontrados en el cuerpo de la víctima.
Para Sale, los jueces aplicaron distintos criterios de valoración al otorgar relevancia a una evidencia biológica deteriorada por el paso del tiempo y, al mismo tiempo, exigir un nivel de certeza extraordinario para los elementos que comprometían a Soto.
La presentación reivindica además el testimonio de Virginia Mercado, amiga de Paulina Lebbos, al considerar que permitió reconstruir los movimientos de la joven durante las horas previas a su desaparición y ubicarla en una zona vinculada al acusado.
Asimismo, el fiscal recordó que las irregularidades registradas durante la investigación original ya fueron reconocidas judicialmente en causas anteriores vinculadas al encubrimiento del crimen, por lo que no deberían beneficiar a quien aparece señalado como posible autor material.
Con la apelación presentada por Sale, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán deberá analizar ahora si confirma la absolución de César Soto o si hace lugar a los planteos de la fiscalía y ordena revisar la decisión adoptada por el tribunal.
La resolución de la máxima instancia provincial marcará un nuevo capítulo en una de las causas judiciales más emblemáticas y sensibles de la historia reciente de Tucumán.
