
El director de la consultora Zuban Córdoba & Asociados, Gustavo Córdoba, trazó un crudo diagnóstico sobre el estado de la comunicación de crisis del gobierno nacional, la reconfiguración del voto opositor en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el complejo escenario interno que atraviesa el peronismo de cara a los próximos turnos electorales. En diálogo exclusivo con Bisturí | Periodismo al Hueso, el analista sentenció que el impacto de los escándalos que rodean al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quebró uno de los pilares fundacionales de la legitimidad de Javier Milei, dejándolo imposibilitado de sostener su discurso de combate a la corrupción. Asimismo, analizó el “dulce retorno” electoral de Mauricio Macri en la Capital Federal y advirtió que el peronismo, a pesar de sus feroces disputas internas, se encamina a recuperar terreno y competitividad en varias provincias clave del país.
El “Caso Adorni” y el quiebre de la legitimidad presidencial
Córdoba analizó en detalle la prolongada crisis política en torno a la figura de Manuel Adorni, estructurándola bajo los parámetros técnicos de la comunicación gubernamental:
“Conceptualmente, desde el punto de vista de la comunicación de crisis, los escándalos se clasifican en grados o fases. Es muy raro que una crisis política pase de una fase dos, pero el ‘caso Adorni’ tuvo cuatro fases consecutivas: arrancó cuando admitió ‘deslomarse’ en Nueva York tras la foto en Radio Jai; siguió en el Congreso cuando el oficialismo lo aplaudía al grito de ‘Bravo Manuel’; escaló a la tercera fase cuando su constructor reconoció que le había entregado 250.000 dólares en efectivo para refacciones; y cerró con la presentación de su declaración jurada y la insólita justificación del pendrive encontrado en un cajón olvidado”.
Para el consultor, sostener al actual jefe de Gabinete responde a una actitud “caprichosa e infantil” de Javier Milei que debilita la propia sombra del Ejecutivo: “El Gobierno se percató tarde de que no tenía vocero y de que Milei terminaba siendo el vocero de Adorni, exactamente al revés de lo que manda la praxis. Adorni ya cumplió con creces su función: le transfirió una negatividad absoluta a toda la gestión y ya no tiene más nada para darle al Gobierno. Milei ganó bajo dos grandes pilares: la legitimidad del modelo económico para bajar la inflación y la lucha contra la casta y la corrupción. Hoy, una de esas dos banderas se perdió por completo; la evidencia está sobre la mesa y el Presidente ya no puede hablar más de transparencia. El Gobierno se transformó en un meme en redes sociales durante estos casi 100 días, sacando todos los temas importantes de la agenda”.
La “dulce venganza” de Macri en la Capital Federal
Córdoba reveló un marcado proceso de migración de votantes en el principal bastión del PRO:
“Estamos verificando un retorno de votantes del PRO que se habían ido con Milei el año pasado y que ahora estarían regresando a las preferencias cercanas a los Macri en CABA. El jefe de Gobierno porteño hizo una apuesta ideológica y de gestión muy fuerte que le permitió mostrar señales de fortaleza hacia ese votante desencantado con las formas del mileísmo. Hoy, cuando medimos la potencialidad electoral para presidente en el distrito capital, Mauricio Macri ya tiene más potencialidad que el propio Javier Milei y que Patricia Bullrich. Esto es una suerte de venganza dulce que por ahora solo ocurre con esa intensidad en la Capital Federal, pero es un matiz profundo que no se debe descartar para el resto del país”.
El laberinto del PJ y el mapa de las provincias
Al evaluar la interna peronista, signada por las apariciones de Máximo Kirchner y el operativo clamor en torno a Cristina Fernández de Kirchner, el titular de Zuban Córdoba definió el presente del partido como “una cadena de desaciertos”:
“El peronismo hoy está atravesado por enormes problemas y peleas internas que le pegan el doble de fuerte porque, en un contexto donde gran parte de la sociedad no la está pasando bien, la población necesitaría ver una identidad opositora más nítida y no tanta disputa de facciones. Sin embargo, de cara al calendario electoral, el PJ va a tener un panorama bastante positivo por el error que cometerán los mandatarios oficialistas. En 2023, los gobernadores peronistas adelantaron sus comicios y perdieron siete provincias de un saque: Santa Cruz, Chubut, San Juan, San Luis, Santa Fe, Entre Ríos y Chaco. Ahora, muchos gobernadores no peronistas van a cometer el mismo error de provincializar para despegarse de la suerte de la Nación, lo que le va a permitir al peronismo recuperar la mayoría de esos distritos y recuperar un efecto de competitividad muy alto”.
Córdoba pormenorizó las proyecciones en el interior: “En Chaco es casi una fija que Leandro Zdero pierde la elección; en Chubut hay una paridad extrema entre Ignacio Torres y Juan Pablo Luque; y en San Juan la situación está muy pareja. En Santa Fe y Entre Ríos es menos probable un giro. En cuanto al norte del país, ya no es un territorio monolítico y hay que empezar a separar al peronismo de la figura de cada gobernador. En Catamarca, el peronismo irá por un lado y Raúl Jalil —que viene mal— posiblemente vaya por el otro; en La Rioja se discute el relevo de Ricardo Quintela. En cambio, en provincias como Salta con Gustavo Sáenz, Santiago del Estero con Gerardo Zamora, Formosa con Gildo Insfrán y en Tucumán, los oficialismos locales corren muy pocos riesgos electorales y mantendrán su legitimidad de años, dependiendo en el caso tucumano estrictamente de cómo logren administrar la unidad peronista”.
