
Una filtración sobre un encuentro político cerrado en la localidad de Bella Vista desató un fuerte escándalo institucional en Tucumán. Durante una reunión de coordinación de la que participaban dirigentes alineados con el gobernador Osvaldo Jaldo y funcionarios del Ministerio del Interior que conduce Darío Monteros, el exintendente Luis Espeche admitió con total naturalidad la existencia de más de mil contratos públicos destinados al sostenimiento de su aparato militante en esa jurisdicción.
Una impúdica confesión en territorio clave
El armado político territorial del oficialismo tucumano quedó envuelto en una severa polémica tras conocerse los supuestos entretelones de una cumbre de dirigentes en Bella Vista. Lo que estaba planificado como un intercambio privado para aceitar las estructuras del este provincial terminó por ventilar el modus operandi del clientelismo y la asignación de fondos del Estado para fines estrictamente partidarios.
El autor de la polémica declaración fue el exintendente de esa ciudad, Luis Espeche:
«Aquí en Bella Vista tenemos contratada gente que trabaja para nosotros… somos más de mil», dijo.
