
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, debió ser internado de urgencia este jueves en el Hospital Italiano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El mandatario presentó un cuadro de intenso dolor precordial y sudoración mientras se encontraba en la capital federal para cumplir con una agenda de reuniones de trabajo con funcionarios nacionales.
Tras su ingreso al centro médico, la Dirección Médica le practicó una cinecoronariografía ante la sospecha de una angina inestable. El estudio reveló una estenosis en una rama de la arteria coronaria derecha, por lo que los profesionales procedieron a realizar una angioplastia con la colocación de un stent para restablecer el flujo sanguíneo. Según el parte médico oficial, Jaldo presenta una buena evolución postoperatoria y permanecerá en observación en el establecimiento antes de su regreso a la provincia.
Repercusiones e impacto en la gestión provincial
La descompensación obligó a suspender los compromisos que el gobernador tenía previstos en Buenos Aires, entre los que figuraba un encuentro con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Tras difundirse el parte, su esposa, Ana María Grillo, viajó a la Capital Federal para acompañar el proceso de recuperación. En paralelo, referentes del gabinete como el ministro del Interior, Darío Monteros, expresaron públicamente su apoyo y destacaron la efectividad del procedimiento.
Desde la Legislatura provincial, el vicegobernador Miguel Acevedo —actualmente de licencia— llevó tranquilidad a la comunidad tras ratificar el buen estado de salud del mandatario. Mientras dure la recuperación de Jaldo en Buenos Aires, la conducción del Poder Ejecutivo quedó a cargo del presidente subrogante del cuerpo legislativo, Sergio Mansilla.
