
El diputado nacional y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, modificó su estrategia frente al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, al sugerir en una entrevista periodística que está dispuesto a dialogar y buscar un acuerdo de cara al próximo armado electoral.
Tras haber encabezado discursos críticos hacia la gestión provincial y la conducción de Kicillof, las declaraciones marcaron un matiz de moderación en el que enfatizó los puntos de coincidencia histórica.
Los ejes del giro en el discurso de Máximo Kirchner
Durante una entrevista televisiva con el periodista Alejandro Bercovich, el dirigente sindical y político dejó en claro que la iniciativa para una mesa de negociación depende del mandatario provincial:
- Sin veredas opuestas: “Estoy convencido de que no estamos en veredas opuestas”, señaló Kirchner, recordando el trabajo compartido cuando Kicillof se desempeñó como ministro de Economía durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
- Llamado a la convocatoria: “Todas las veces que me convocaron a dialogar y a charlar fui, pero no puedo entrar a lugares sin que me inviten”, argumentó para atribuir la responsabilidad de iniciar las conversaciones al gobernador de la provincia de Buenos Aires y actual referente con centralidad en el PJ.
- Rechazo a las disputas de baja escala: El líder de La Cámpora llamó a esquivar el ruido de los “micro dirigentes que crecen en la división”, desmarcándose de los cruces verbales cotidianos en la interna opositora.
Contexto de encuestas y cruces en la gobernación
La postura más conciliadora se da en un escenario donde diversos sondeos de opinión posicionan a Axel Kicillof como la principal figura opositora al gobierno de Javier Milei, con niveles de aprobación e intención de voto competitivos.
Paralelamente, la declaración de Kirchner evitó responder de forma directa a las fuertes expresiones formuladas horas antes por el exministro Aníbal Fernández, quien al salir de una reunión en la gobernación bonaerense criticó duramente las campañas con consignas por la libertad de Cristina Kirchner y arremetió contra la conducción de La Cámpora. Desde el entorno de la agrupación kirchnerista optaron por no profundizar ese choque y privilegiar la vía política de acercamiento institucional.
