
San Martín sufrió un duro golpe en Mataderos. Cuando parecía tener el partido bajo control y era superior a Nueva Chicago, una expulsión cambió el desarrollo del encuentro y terminó perdiendo 2-1 en el estadio República de Mataderos por una nueva fecha de la Primera Nacional.
El equipo dirigido por Alejandro Orfila acumuló así su segunda derrota consecutiva y llegó a tres partidos sin conocer la victoria, un resultado que complica su presente en el campeonato.
San Martín dominó el primer tiempo, pero Chicago golpeó primero
La previa del encuentro estuvo marcada por las intensas lluvias que afectaron al Área Metropolitana de Buenos Aires. Sin embargo, el campo de juego respondió en buenas condiciones y el partido pudo disputarse con normalidad.
Desde el inicio, San Martín tomó la iniciativa. Presionó alto, recuperó rápido la pelota y generó varias situaciones claras frente a un Nueva Chicago con dificultades para salir desde el fondo.
El arquero Luciano Jachfe comenzó a destacarse como una de las figuras del conjunto local, evitando la apertura del marcador en varias oportunidades.
Alejandro Orfila apostó por el regreso de Víctor Salazar, tras cumplir su suspensión, y por Mauro Verón en reemplazo del suspendido Diego Diellos.
Con Gabriel Carabajal como conductor y la movilidad de Álvaro Véliez y Bruno Cabrera por las bandas, el “Santo” manejó el trámite del partido, aunque el primer gol llegó para el dueño de casa.
Un error en la salida fue aprovechado por Thiago Ocampo, que eludió a Nahuel Manganelli y definió desde un ángulo cerrado para poner el 1-0.
La respuesta de San Martín fue inmediata. Véliez desbordó por la izquierda y asistió a Mauro Verón, que definió cruzado para marcar el empate antes del descanso.
La expulsión de Briñone cambió el partido
En el complemento, San Martín comenzó con la intención de mantener el protagonismo, aunque el encuentro cambió por completo a los 62 minutos.
Santiago Briñone llegó tarde a una pelota dividida y recibió la tarjeta roja, dejando al conjunto tucumano con un futbolista menos.
A partir de allí, Nueva Chicago adelantó sus líneas y comenzó a jugar cada vez más cerca del arco defendido por San Martín.
Orfila intentó reorganizar el equipo con modificaciones en el mediocampo, pero el local aprovechó la superioridad numérica.
Chicago encontró el gol sobre el final
Cuando el partido ingresaba en los últimos minutos, una desatención defensiva en un tiro de esquina terminó siendo determinante.
Simón Pérez anticipó en el primer palo y marcó el 2-1 definitivo para Nueva Chicago.
San Martín buscó reaccionar en el cierre del encuentro e incluso reclamó una mano dentro del área que el árbitro Gabriel Gutiérrez decidió no sancionar.
El empate nunca llegó y el conjunto tucumano terminó retirándose con las manos vacías.
Un presente que empieza a preocupar
La derrota deja a San Martín con tres partidos consecutivos sin triunfos y dos caídas seguidas, luego de un buen comienzo del ciclo de Alejandro Orfila.
Lo que parecía una tarde ideal para volver a sumar de a tres terminó transformándose en una nueva frustración para el “Santo”, que dejó escapar un partido que tenía controlado y ahora deberá recuperarse rápidamente para no perder terreno en la pelea por los primeros puestos.
