
Tras la renuncia de José Ricardo Ascárate, empujada por el conflicto interno que mantenía con la subinterventora Ingrid Lausberg, el gobernador Osvaldo Jaldo puso en funciones a Eduardo “Lalo” Cobos como nuevo interventor del Ente Regulador de Servicios Públicos de Tucumán (Ersept).
El acto de asunción se realizó en el Ministerio de Economía y Producción y estuvo encabezado por el ministro Daniel Abad.
En sus primeras declaraciones tras asumir, el exdefensor del Pueblo dejó en claro cuál será el eje de su gestión: terminar con las disputas internas que en las últimas semanas afectaron el funcionamiento del ente.
“Lo que voy a buscar desde un principio es lograr que haya armonía y entendimiento entre las áreas administrativas y técnicas para que se pueda cumplir con la función del ente”, afirmó Cobos.
El flamante interventor remarcó que las diferencias personales o políticas no pueden condicionar el trabajo del organismo encargado de controlar los servicios públicos de la provincia.
“No puede el Ersept cumplir si hay chispazos o internas, porque alguien tiene que fijar una política clara y los demás la debemos cumplir”, sostuvo.
Luego lanzó una definición que marcó el tono de esta nueva etapa: “Si no están de acuerdo, se tendrán que correr o tendrá que cambiar el interventor”, señaló, dejando en claro que no permitirá que se repita la situación que derivó en la salida de Ascárate.
