
San Miguel de Tucumán avanza en la discusión de un nuevo Código Urbano, una normativa clave para definir cómo podrá crecer y transformarse la ciudad durante los próximos años.
El proyecto apunta a actualizar las reglas vigentes para responder a los cambios que experimentó la capital tucumana, tanto en materia habitacional como comercial y de infraestructura. La intención es establecer criterios más claros sobre qué se puede construir y bajo qué condiciones en cada sector.
Qué puede cambiar en barrios y viviendas
Uno de los puntos centrales pasa por revisar los usos permitidos del suelo y las características de las edificaciones según cada zona. Esto puede incluir aspectos como alturas máximas, densidad habitacional, retiros, superficies edificables y actividades habilitadas.
La actualización también busca contemplar las particularidades de los distintos barrios, con el objetivo de evitar un crecimiento desordenado y mejorar la convivencia entre áreas residenciales, comerciales y de servicios.
El impacto en las nuevas obras y desarrollos
El nuevo Código Urbano también tendrá incidencia directa sobre arquitectos, desarrolladores, constructoras y propietarios que proyecten nuevas obras en San Miguel de Tucumán.
La normativa pretende establecer un marco actualizado para las futuras inversiones y, al mismo tiempo, acompañar el desarrollo de la ciudad con una planificación que contemple servicios públicos, movilidad, espacios verdes e infraestructura.
El debate será clave para definir el modelo urbano que tendrá la capital tucumana en los próximos años y cómo se equilibrará el crecimiento inmobiliario con la calidad de vida de quienes viven en la ciudad.
