
Un exhaustivo relevamiento elaborado por la Subdirección de Transporte Urbano de San Miguel de Tucumán dejó al descubierto las principales falencias que atraviesa el servicio de colectivos en la capital. Según los datos oficiales recopilados entre enero y julio a través del módulo de Atención Ciudadana, más del noventa por ciento de los reclamos vecinales se concentra en solo dos factores: las prolongadas demoras en la frecuencia de los recorridos (55,4%) y las conductas inapropiadas por parte de los choferes (36,3%). El porcentaje restante se divide en proporciones menores entre el deterioro de la flota y la falta de higiene dentro de las unidades.
El mapa de las líneas más denunciadas y la evolución de los reclamos
El desagregado por empresas expone claras diferencias en la calidad de la prestación. La línea 5 se posiciona al frente del ranking con el mayor volumen de objeciones registradas, acumulando 51 denuncias por fallas de frecuencia, 16 por el trato de sus conductores y 7 por el estado de los coches. En segundo lugar se ubica la línea 3, con 38 objeciones vinculadas a los tiempos de espera y 16 por comportamiento del personal. En un escalón intermedio figuran los corredores de las líneas 4, 11 y 17, mientras que las líneas 1, 10, 18 y 19 mostraron el mejor desempeño, manteniéndose por debajo de las diez quejas en cada rubro.
En cuanto al comportamiento temporal de las 460 denuncias ingresadas durante los primeros siete meses del año, las estadísticas muestran un pico de insatisfacción concentrado en los meses de marzo y abril, donde se superaron los cien reclamos mensuales coincidiendo con el reinicio del ciclo lectivo y la actividad plena. Sin embargo, a partir de mayo se observó un descenso progresivo en el volumen de presentaciones, tocando un piso de 43 registros durante julio, lo que refleja un descenso en la carga de reclamos formales ingresados al sistema municipal.
Reestructuración territorial a partir de la demanda de la tarjeta SUBE
Este diagnóstico técnico sirve como insumo para el plan de reconfiguración integral del mapa de recorridos impulsado por la intendenta Rossana Chahla. Para diseñar una red ajustada a las necesidades reales de circulación, la Secretaría de Movilidad Urbana dividió la ciudad en seis sectores funcionales principales más un circuito delimitado para el microcentro, tomando como parámetro las transacciones de la tarjeta SUBE, la densidad demográfica y la extensión de las áreas urbanas.
Las métricas del sistema determinaron que el sector 2 —que abarca la franja centro-norte entre la avenida Ejército del Norte y la avenida Belgrano— lidera el caudal de viajes con más de 22.000 usuarios y cerca de 85.500 pasajes validados. Con cifras muy similares se ubicaron el sector 6, situado en la zona sur y sudeste sobre el acceso por Circunvalación, y el sector 5, correspondiente al área de Manantial Sur y avenida Democracia, ratificando la necesidad de reforzar los corredores que conectan la periferia con el área central.
Un servicio clave para los desplazamientos diarios hacia el centro
Las estimaciones del Centro de Monitoreo de Movilidad Urbana (CeMMU) indican que entre un 15% y un 18% de la población de San Miguel de Tucumán requiere del transporte público para realizar sus desplazamientos cotidianos. Asimismo, los análisis de origen y destino ratifican una fuerte concentración de los flujos vehiculares hacia el casco histórico durante las horas pico de la mañana y la tarde.
Con esta información técnica sobre la mesa, la administración municipal busca rediseñar las trazadas de las líneas urbanas para reducir los tiempos de espera y optimizar los controles operativos. El objetivo final de la reforma apunta a garantizar una cobertura eficiente en las zonas de mayor demanda de pasajeros y mejorar la convivencia entre los usuarios y el personal de las empresas concesionarias.
