
El ministro de Obras Públicas provincial, Marcelo Nazur, criticó que más de $1 billón recaudado por el impuesto a los combustibles para el SisVial permanezca en instrumentos financieros para sostener el superávit fiscal en lugar de destinarse a reparar los corredores nacionales.
El Gobierno provincial elevó un duro reclamo al Ejecutivo nacional para que destine de forma inmediata a la reparación de caminos los recursos recaudados específicamente para la infraestructura vial. La advertencia fue formulada por el ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público de la provincia, Marcelo Nazur, tras conocerse que más de $1 billón acumulado en el Sistema Vial Integrado (SisVial) fue colocado en activos financieros para contribuir al equilibrio fiscal en lugar de ejecutarse en obras públicas.
El funcionario provincial exigió que la Casa Rosada se haga cargo del mantenimiento y recuperación de los aproximadamente 600 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan el territorio tucumano, advirtiendo sobre un deterioro “exponencial” que pone en riesgo la seguridad vial, la producción y el turismo.

Fondos con asignación específica y un billón sin ejecutar
El trasfondo del reclamo radica en la ejecución presupuestaria del SisVial, un fondo que se nutre directamente de los impuestos a los combustibles. De acuerdo con los datos que motivaron la denuncia provincial, desde el inicio de la gestión de Javier Milei se habrían recaudado alrededor de $1,5 billones por este concepto, pero solo una fracción mínima fue volcada a trabajos sobre la cinta asfáltica.
Nazur cuestionó el redireccionamiento de esas partidas y remarcó que los impuestos con asignación específica no pueden ser retenidos ni desviados de su fin original. El ministro subrayó que sostener el estado de las calzadas es un deber del Estado Nacional que impacta de forma directa en la conectividad de la región y en la prevención de accidentes viales.
Alarma por el deterioro “exponencial” de 600 km de red nacional
La red vial nacional dentro de Tucumán abarca unos 600 kilómetros estratégicos para el movimiento de la producción regional, el transporte de cargas y el flujo turístico del Noroeste Argentino. Entre los trazados más comprometidos se encuentra la Ruta Nacional 9, cuya concesión se halla actualmente en proceso de reestructuración.
Desde el gabinete tucumano recordaron que esta demanda ya había sido trasladada a la Cámara de Diputados de la Nación en junio pasado, oportunidad en la que se contrapusieron los trabajos que la provincia viene realizando sobre las rutas de jurisdicción local con el abandono de los corredores nacionales.
Ante la falta de respuestas y el avance del desgaste sobre las calzadas, Tucumán ratificó que continuará presionando para que los recursos generados por los propios contribuyentes al cargar combustible vuelvan de forma efectiva en obras de repavimentación, bacheo y mantenimiento preventivo.
