
Pese a que el exgobernador y actual senador nacional tilda de “prematuras” las especulaciones electorales, la aparición de murales en la vía pública y la intensificación de sus recorridas territoriales aceleran la contienda política por la gobernación.
La carrera hacia las elecciones provinciales de 2027 sumó una fuerte señal territorial en la provincia. En las últimas horas, paredones estratégicos de la capital —como la intersección de las avenidas Alem y Roca— y de diversos puntos del interior aparecieron intervenidos con la consigna “Juan Manzur gobernador 2027”, encendiendo las alarmas en el jaldismo y reabriendo el debate sobre el recambio en el Ejecutivo provincial.
La aparición de estos murales coincide con el impulso que vienen dando dirigentes del espacio manzurista, entre ellos Fernando Juri Debo, quienes promueven abiertamente el retorno del actual senador al Poder Ejecutivo provincial.

Estrategia doble: prudencia pública y despliegue territorial
La movilización en las calles contrasta con el discurso público que mantiene el ex mandatario quien insiste en calificar los trascendidos como “prematuros” y afirma que no es momento de discutir candidaturas, en un intento por evitar un choque frontal directo con la gestión del actual gobernador, Osvaldo Jaldo.
En paralelo, el senador nacional ha intensificado sus recorridas por barrios y municipios, encabezando reuniones con dirigentes comunitarios, referentes sociales y vecinos. Durante estos encuentros territoriales, Manzur se muestra habitualmente escoltado por dirigentes de su núcleo duro, como Pablo Yedlin y Gabriel Yedlin.
La combinación de presencia en los barrios, declaraciones de sus referentes y pintadas en la vía pública revalida la existencia de dos polos de poder dentro del peronismo tucumano. Aunque resta tiempo para la compulsa de 2027, el despliegue del manzurismo marca el inicio formal de la disputa por el espacio territorial y la conducción política en la provincia.
