
Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa señalaron que la caída del poder adquisitivo y la presión tributaria asfixian a las pymes y restringen el consumo básico. En respuesta, el presidente Javier Milei rechazó una intervención estatal para aliviar las deudas y atribuyó la morosidad a decisiones privadas de consumo.
El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, criticó los indicadores económicos actuales y advirtió que la reactivación informada por el Gobierno no impacta en la economía real. En declaraciones radiales, el representante pyme sostuvo que la pérdida de poder adquisitivo obliga a los hogares a financiar consumos esenciales como alimentos, bebidas y productos de farmacia. Asimismo, Femenía alertó sobre el impacto de los altos costos logísticos y la presión tributaria en la actividad, advirtiendo que el cierre de locales comerciales en el AMBA y la provincia de Buenos Aires no logra ser compensado por la apertura de nuevos emprendimientos.
Por su parte, el presidente Javier Milei abordó la problemática durante su disertación en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde compartió el escenario con el gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin. El mandatario cuestionó al periodismo por instalar en la agenda el incremento del endeudamiento y descartó la implementación de medidas de alivio estatal para los morosos. En su exposición, el jefe de Estado sostuvo que las deudas corresponden a un acuerdo voluntario entre privados y vinculó el fenómeno a la “naturaleza de los individuos” y a decisiones de consumo como la compra de televisores o las apuestas en línea, reiterando que “nadie les puso un arma en la cabeza” al momento de contratar financiamiento.
