
La norma también establece que los actos centrales organizados por el Gobierno nacional para conmemorar el 9 de Julio se realicen de manera permanente en San Miguel de Tucumán, donde se encuentra la Casa Histórica en la que el Congreso de 1816 declaró la Independencia.
La iniciativa había sido impulsada por las senadoras tucumanas Beatriz Ávila y Sandra Mendoza y ya contaba con media sanción del Senado, donde había obtenido 67 votos afirmativos. Con la aprobación de Diputados, el proyecto completó su recorrido parlamentario y quedó convertido en ley.
Una reivindicación para Tucumán y el norte argentino
El proyecto busca reconocer mediante una ley nacional el papel que tuvo Tucumán durante el proceso de construcción de la Argentina y, especialmente, en la declaración de la Independencia.
Durante el tratamiento en el Senado, Ávila había destacado el carácter histórico de la iniciativa.
“Este es un proyecto de reivindicación al pueblo tucumano, un proyecto que tiene que ver con la historia del norte argentino y la conformación de nuestra Nación”, había señalado.
La senadora también recordó distintos acontecimientos fundamentales ocurridos en la región durante el proceso independentista.
“Allí no solamente se libró la batalla de Tucumán en 1812 a cargo del general Manuel Belgrano, sino que el norte tuvo una vital participación. Está el Éxodo Jujeño, la batalla de Salta y, por supuesto, la de Tucumán”, sostuvo.
De esta manera, la nueva ley busca darle un reconocimiento institucional permanente a una ciudad que ya ocupa un lugar central en la historia argentina.
La Casa Histórica, nuevamente en el centro de los actos del 9 de Julio
La medida establece que San Miguel de Tucumán sea reconocida como Capital Simbólica de la República Argentina cada 9 de Julio, en coincidencia con el aniversario de la Declaración de la Independencia.
Además, los actos centrales del Gobierno nacional deberán tener como sede permanente a la capital tucumana.
El objetivo es reforzar el vínculo entre la celebración nacional y el lugar donde, en 1816, los representantes de las Provincias Unidas declararon formalmente la Independencia.
Del decreto presidencial a una ley nacional
Uno de los puntos centrales del proyecto fue transformar en una política permanente un reconocimiento que hasta ahora dependía de una decisión del Poder Ejecutivo.
La designación de Tucumán como capital simbólica durante los festejos del 9 de Julio estaba establecida mediante un decreto presidencial. Por ese motivo, Ávila había planteado la necesidad de que el reconocimiento tuviera respaldo legislativo.
“Hoy hay un decreto, pero para que la gente sepa, un decreto firmado por un presidente está a tiro de otro decreto de otro presidente que no le puede llegar a gustar este proyecto”, había explicado.
Y agregó: “Estas reivindicaciones tienen que salir por una ley del Congreso de la Nación”.
Con la sanción definitiva, el reconocimiento deja de depender de la decisión de un gobierno de turno y queda establecido por una ley nacional.
Tucumán tendrá un lugar permanente en la celebración de la Independencia
La nueva normativa convierte así a San Miguel de Tucumán en el escenario permanente de la principal celebración patria del país.
Cada 9 de Julio, la capital tucumana será oficialmente Capital Simbólica de la República Argentina y deberá recibir los actos centrales nacionales por el Día de la Independencia.
La sanción definitiva representa además un reconocimiento institucional al papel histórico de Tucumán y del norte argentino en el proceso que culminó con la declaración de la Independencia en 1816.
