
La preocupación crece en Tucumán luego de que, en menos de 48 horas, se registraran dos episodios en los que menores ingresaron con armas de fuego a establecimientos educativos.
El primer caso ocurrió el martes en la Escuela Congreso de Tucumán, donde un adolescente de 14 años llevó un revólver al aula y se produjo un disparo que, afortunadamente, no provocó heridos. El segundo episodio tuvo lugar este jueves en la Escuela N° 110 Gobernador Crespo y Gutiérrez, de Los Gutiérrez, Alderetes, donde una alumna de 12 años llevó un arma dentro de su mochila.
En este contexto, el vicegobernador Miguel Acevedo, a cargo del Poder Ejecutivo, convocó a una reunión en Casa de Gobierno con la ministra de Educación, Susana Montaldo; el ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa; y las autoridades de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau y Roque Yñigo.
El objetivo del encuentro es analizar lo ocurrido y coordinar medidas de prevención frente a este tipo de situaciones.
Montaldo apuntó a la responsabilidad de los adultos
En diálogo con LV12, Montaldo manifestó su preocupación por los dos episodios y puso especial énfasis en la necesidad de evitar que los menores tengan acceso a armas dentro de sus hogares.
“Nos preocupa también el hecho de que los adultos tengan armas en sus casas y estén al alcance de los niños”, sostuvo la funcionaria.
La ministra insistió en que la discusión no debe centrarse únicamente en lo que sucede cuando un arma llega a una escuela, sino también en cómo ese elemento llegó a estar al alcance del menor.
“Tenemos que trabajar mucho con las familias, porque el chico trae el arma de su casa”, había señalado Montaldo luego del episodio ocurrido en la Escuela Congreso.
En ese sentido, consideró fundamental fortalecer el diálogo entre padres e hijos y prestar atención a las señales que pueden manifestar los adolescentes y niños.
Dos casos diferentes, pero una misma preocupación
El primer episodio ocurrió el martes en la Escuela Congreso de Tucumán. Según las autoridades, el estudiante de 14 años llevó un revólver al establecimiento y dentro del aula se produjo un disparo.
El proyectil impactó contra una pared y no hubo alumnos heridos.
La ministra había explicado que el adolescente manifestó que quería mostrar una imagen de poder y que sentía “la adrenalina de tener un arma en las manos”.
La situación generó preocupación entre la comunidad educativa, aunque desde la institución indicaron que el alumno no tenía antecedentes de mala conducta ni había protagonizado conflictos previos con sus compañeros.
Dos días después, el jueves, se conoció el segundo caso. Una alumna de 12 años ingresó con un arma en su mochila a la Escuela N° 110 de Los Gutiérrez.
A diferencia del primer episodio, el arma fue detectada antes de que se produjera algún disparo.
Cómo trabajan con la alumna de Alderetes
Montaldo explicó que, una vez detectada la presencia del arma, la institución activó los mecanismos de intervención correspondientes.
“Trabajan el gabinete psicopedagógico, el SACE y trabajadoras sociales”, detalló la ministra.
El objetivo es conocer el contexto en el que ocurrió el hecho, determinar por qué la niña llevó el arma a la escuela y establecer qué tipo de acompañamiento necesita.
La funcionaria remarcó que no se trata solamente de aplicar una sanción, sino de comprender qué ocurrió y trabajar con el entorno familiar.
“Los estamos acompañando con nuestro gabinete psicopedagógico”, afirmó.
Ninguno de los dos alumnos está asistiendo a clases
Consultada sobre la situación actual de los estudiantes involucrados en ambos episodios, Montaldo confirmó que ni el adolescente de 14 años ni la niña de 12 están concurriendo actualmente a sus respectivas escuelas.
La situación será analizada por los equipos correspondientes para determinar cómo continuará el acompañamiento de cada estudiante y cuáles serán las medidas que se adopten en cada institución.
La ministra evitó reducir el abordaje a una cuestión estrictamente disciplinaria y sostuvo que es necesario evaluar cada caso de manera particular.
Trabajo conjunto con Justicia y Familia
Montaldo también confirmó que mantuvo una reunión en el ámbito de la Justicia para avanzar en un esquema de trabajo conjunto con las áreas relacionadas con Familia y Minoridad.
La intención es desarrollar acciones de prevención y concientización destinadas principalmente a las familias.
“Tenemos que trabajar con los padres”, remarcó la ministra, al considerar que la prevención debe comenzar antes de que los menores lleguen a situaciones que puedan tener consecuencias judiciales.
En ese marco, también hizo referencia a los cambios que se analizan en materia de responsabilidad penal juvenil y planteó la necesidad de que las familias conozcan las posibles consecuencias de determinados comportamientos.
¿Habrá controles de mochilas en las escuelas?
Los dos episodios también reabrieron el debate sobre la posibilidad de implementar controles en los ingresos de los establecimientos educativos.
Sin embargo, Montaldo ya había descartado avanzar con revisiones generalizadas de las pertenencias de los estudiantes.
“Revisar a los alumnos no pasa por ahí”, había señalado la ministra, y planteó las dificultades que implicaría controlar a los cientos de miles de estudiantes que concurren diariamente a las escuelas tucumanas.
Para la titular de Educación, la prioridad debe estar puesta en la prevención, el acompañamiento y el trabajo con las familias.
“Tenemos que dejar por un momento las pantallas, mirar a la cara a nuestros hijos y ver qué les pasa y cuál es el mensaje que nos están mandando con estas actitudes”, expresó.
Una preocupación que obliga a reforzar la prevención
Los dos casos registrados esta semana encendieron las alarmas dentro del sistema educativo tucumano. Aunque se trata de situaciones diferentes y las autoridades deberán analizar cada una por separado, ambos episodios tienen un punto en común: menores de edad tuvieron acceso a armas de fuego y lograron llevarlas a una escuela.
Por eso, desde Educación buscan reforzar el trabajo de los equipos psicopedagógicos y avanzar en una estrategia coordinada con Seguridad, Justicia, Desarrollo Social y las familias.
Mientras se define cómo continuará cada caso, Montaldo insistió en que el objetivo principal debe ser prevenir que situaciones de este tipo vuelvan a repetirse y detectar a tiempo aquellas señales que puedan advertir que un niño o adolescente atraviesa una situación de riesgo.
