
Al menos 38 personas murieron tras un ataque ruso con drones contra un depósito militar ubicado en la localidad de Mila, en el distrito de Bucha, al oeste de Kiev. El balance fue actualizado este domingo por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.
El ataque ocurrió durante la noche del viernes y el impacto desencadenó un incendio seguido de múltiples detonaciones debido a las municiones almacenadas en el lugar. El depósito contenía obuses, minas, drones y otros materiales utilizados por el ejército ucraniano.
Cuatro personas permanecen desaparecidas
Las autoridades habían informado inicialmente 37 muertos y 42 heridos. Sin embargo, el último reporte elevó a 38 la cantidad de fallecidos y señaló que cuatro personas todavía permanecen desaparecidas.
Entre las víctimas se encuentra Taras Didich, alcalde de la comunidad de Dmitrivska, quien había acudido al lugar para colaborar con las tareas de rescate después de las primeras explosiones.
La explosión afectó viviendas y obligó a realizar evacuaciones
La magnitud de las detonaciones provocó daños en decenas de edificios residenciales y alcanzó también un centro destinado a adultos mayores y personas con discapacidad. Cerca de 400 personas tuvieron que ser evacuadas de la zona.
Los equipos de emergencia lograron controlar la mayor parte de los incendios, aunque continúan trabajando en el lugar por la presencia de materiales explosivos y la contaminación generada por el ataque.
Zelenski cuestionó el almacenamiento de municiones cerca de viviendas
Además de responsabilizar a Rusia por el ataque, Zelenski cuestionó que una cantidad importante de material militar estuviera almacenada cerca de sectores residenciales.
La Fiscalía ucraniana abrió una investigación para determinar si hubo negligencia y establecer si el depósito cumplía con las condiciones necesarias para almacenar explosivos.
El episodio ocurre menos de dos meses después de otro ataque ruso contra un depósito de municiones en Vishneve, también en la región de Kiev, que dejó víctimas fatales y generó cuestionamientos similares sobre la ubicación de instalaciones militares cerca de zonas pobladas.
