
La Justicia de Bolivia dictó una nueva prisión preventiva por seis meses contra Fernando Cerimedo, investigado por presunto enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y lavado de activos.
La medida establece que deberá permanecer detenido en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz. Su defensa cuestionó la decisión y aseguró que la Fiscalía no logró demostrar de qué manera habría afectado al Estado. Cerimedo ya se encontraba detenido en la cárcel de Palmasola por otra causa, en la que está imputado por el intento de femicidio de su pareja, Nadia Beller.
Apuntó contra el vicepresidente de Bolivia
Durante la audiencia cautelar, realizada de manera virtual, Cerimedo rechazó las acusaciones del vicepresidente boliviano Edman Lara, quien había asegurado que el argentino era asesor personal del presidente Rodrigo Paz y lo había señalado por su presunta influencia dentro del Gobierno.
Cerimedo negó haber participado en reuniones de gabinete o haber dado instrucciones a ministros. También acusó a Lara de intentar influir sobre la Justicia por diferencias personales y rechazó haber tenido el nivel de poder que se le atribuye dentro de la administración boliviana.
Habló sobre sus ingresos y corrigió una declaración anterior
El consultor también se refirió al origen de su dinero y aseguró que parte de los fondos encontrados durante la investigación estaban destinados a instalarse profesionalmente en Bolivia, alquilar una oficina y comprar muebles.
Cerimedo había declarado inicialmente ingresos por US$1 millón mensuales durante 2025 y 2026. Sin embargo, durante la audiencia pidió corregir esa cifra y sostuvo que se trataba de aproximadamente US$1 millón por año. También afirmó que trabaja como consultor político para clientes de distintos países.
Se quebró al hablar de su familia
En otro momento de su intervención, Cerimedo se mostró afectado por su situación y aseguró que no pretende fugarse. También sostuvo que su reputación quedó destruida a partir de las investigaciones y pidió que los procesos judiciales avancen para poder esclarecer las acusaciones.
Además, explicó que solicitó no recibir visitas mientras permanece detenido y afirmó que ni siquiera mantiene contacto con sus hijos para evitar cualquier acusación de obstaculizar las investigaciones.
La nueva medida cautelar se suma así a la prisión preventiva que ya pesa sobre Cerimedo por el ataque contra Beller, mientras la Justicia boliviana mantiene abiertas las investigaciones sobre su patrimonio y sus actividades en el país.
