Héctor Viñuales, presidente de la entidad, aseguró que se trata de una situación que el sector empresario no solo observa, sino que “sufre.”
La Federación Económica de Tucumán (FET) manifestó su preocupación por la rapidez con la que avanzan los procedimientos de ejecución fiscal y los embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) sobre empresas que registran saldos impagos. Héctor Viñuales, presidente de la entidad, aseguró que se trata de una situación que el sector empresario no sólo observa, sino que “sufre”.
La situación afecta a las PyMEs de distintos rubros, tanto industriales como comerciales, y fue definida como “terrorífica” en el sector tributario. Los procedimientos de cobro pueden poner en riesgo la continuidad de las empresas, en un contexto marcado por la caída de las ventas y las dificultades para sostener el nivel de empleo, según señalaron.
“No es que lo vemos, sino que lo sufrimos”, afirmó Viñuales al describir los reclamos que reciben desde distintos sectores de la actividad económica. Explicó que los juicios de ejecución fiscal pueden iniciarse en plazos muy cortos. “A los 15 días mínimo se están iniciando juicios de ejecución fiscal a las empresas por saldos impagos, y muchas veces es en el mismo mes”, sostuvo
El dirigente detalló que, tras el inicio del juicio, las empresas pueden enfrentar rápidamente el embargo de sus cuentas bancarias. “Al otro mes, el día 10, 12, tenés embargada la cuenta. Generalmente, ocurre ese embargo”, señaló.
Para Viñuales, esa situación genera serias dificultades para la continuidad del negocio. “Te genera un daño importante, porque hay que pagar los sueldos, se debe pagar todo. Además, es factible que te embarguen con el mismo monto varias cuentas”, advirtió. “Eso inmoviliza a la empresa y le genera un daño tremendo”, añadió.
Ante este escenario, la Federación Económica de Tucumán pidió que se suspendan temporalmente los embargos para permitir que las empresas puedan atravesar la actual situación económica. “Solicitamos que paren los embargos por un tiempo, hasta pasar esta época difícil de la economía”, explicó.
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“Que vean que, por lo menos hasta fin de año, no haya embargo para que la gente pueda trabajar tranquila”, insistió.
Viñuales también cuestionó que las mayores dificultades recaigan sobre quienes se encuentran dentro de la formalidad. “Si yo no estoy inscripto, no presento nada. Si yo no presento declaración jurada, salvo una multa, no pasa nada. Pero el que presenta declaración jurada, que pone cuánto ha vendido, cuánto ha comprado y qué saldo tiene a pagar, y el que pone cuánto tiene a pagar para los empleados, de jubilación, obra social, son los que tienen los problemas; o sea, los que están en la formalidad”, afirmó.
El mal momento
En ese sentido, Viñuales vinculó las dificultades con una caída de la economía en el sector privado. “Hay una merma en la actividad comercial, industrial, y evidentemente hay una pérdida de rentabilidad”, explicó. Para sostener su funcionamiento -agregó-, muchas empresas recurren a promociones y liquidaciones. “Para poder mantenerse hacen una serie de liquidaciones, promociones. Vos vas por la calle y ves 3 x 2, 2 x 1, pago en contado el 30% menos”, describió.
“Todo eso hace que, para poder sostener la actividad, no se gana lo que muchas veces se necesita para poder pagar los gastos, sumado a un incremento importantísimo de la energía, los impuestos, los alquileres. Es un momento difícil. Hay un sector que lo está sufriendo, y mucho”, añadió.
Viñuales remarcó que la preocupación de la FET está centrada especialmente en las pequeñas y medianas empresas. “Los defendemos, nuestros socios son casi todos PyMEs”, afirmó.
En ese marco, señaló que la principal inquietud está vinculada con la celeridad de los procedimientos. “Es una preocupación de que la celeridad de entrar en embargo es lo que nos preocupa”, manifestó.
Además, indicó que recibe planteos directos de empresas que buscan la intervención de la Federación. “En los WhatsApp en los que yo estoy, en turismo y en comercio o industria, algunas empresas que me hablan y me piden que hagamos trámites y nos vayamos a hablar y toda la historia”, comentó.
Finalmente, Viñuales señaló que, hasta el momento, no existe una respuesta formal de ARCA sobre una posible modificación de los procedimientos. “Están viendo la posibilidad de sacar una resolución, están viendo”, indicó sobre los contactos mantenidos. Sin embargo, aclaró que cualquier eventual solución continúa siendo extraoficial. “Es extraoficial que le van a dar alguna solución, extraoficialmente. Pero hasta hoy no, hasta hoy no”, concluyó.
Los procedimientos
En la provincia están registradas poco más de 10.000 empresas, de las cuales alrededor del 90% corresponde a pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Dentro de ese universo, aproximadamente el 60% pertenece al segmento de las microempresas. De este modo, los procedimientos alcanzan potencialmente a una parte importante del sector privado.
“Todos lo están sufriendo, y lo peor es que (la Dirección General de) Rentas está haciendo lo mismo”, advirtió Agustín Zeppa, asesor impositivo y miembro de la comisión de impuestos del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tucumán.
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A la vez, coincidió con Viñuales en que la caída de las ventas y las dificultades para sostener el nivel de empleo se combinan con las acciones de los fiscos para el cobro de las obligaciones, una situación que puede poner en riesgo la continuidad de las firmas. “Es terrorífica la situación”, enfatizó.
“En medio de la realidad del negocio, se te vence el previsional y a los 10 días te están haciendo el juicio. Y con los anticipos de Ganancias y Bienes Personales pasa lo mismo; no se puede refinanciar eso”, sostuvo.
Zeppa explicó que, incluso en los casos en los que se aceptan planes de pago para obligaciones previsionales, el incumplimiento de una cuota puede derivar rápidamente en acciones judiciales. “A veces aceptan el plan de pago de 931, lo que es previsional, se deja de pagar una cuota y ya te hacen juicio”, remarcó.
Según el especialista, la consecuencia inmediata de esa medida puede extenderse rápidamente al funcionamiento cotidiano de una empresa. “El primer daño es bloquearte la cuenta bancaria, lo que te impide el pago de sueldo. Así te corta la cadena de pago, porque te empiezan a rebotar los cheques que diste a los proveedores”, alertó.
Ver la realidad
Frente a este escenario, Zeppa consideró necesario que la política de cobro se adapte a las condiciones económicas actuales. “Es aggiornarse a la realidad económica. No se puede ejecutar cuando está cortada la cadena de pago y ante la morosidad que hay en los clientes chiquitos, por ende, los comercios”, planteó.
Según Zeppa, el problema se profundiza porque, aunque existen posibilidades de acceder a planes de pago, las empresas deben afrontar simultáneamente las cuotas de esos planes y los vencimientos corrientes. “El ARCA no ha frenado, no se ha aggiornado en decir: ‘Doy un plan de pago suave’, porque posibilidades de hacer un plan de pago hay, pero después se suma el monto de la cuota más el vencimiento normal. Se quiere pagar, pero no te alcanza la recaudación para hacerlo. Entonces, ¿cuál de los dgos pago?”, planteó.
La consecuencia, advirtió, puede ser que alguna de las obligaciones termine judicializada. “Entonces, ahí uno de los dos va a juicio. Y cuando te hacen el juicio, perdiste toda la posibilidad de salir del mercado”, afirmó.
