domingo, septiembre 20NorteMultimedios | TUC | AR

Una familia tipo necesitó más de $1,6 millones en agosto para no ser pobre

El costo de vida esencial volvió a ganarle a la medición general de precios durante el mes de agosto. Según el último informe oficial difundido por el INDEC, una familia de cuatro integrantes requirió ingresos superiores a los 1,6 millones de pesos para mantenerse por encima de la línea de pobreza, empujada por aumentos en los productos alimentarios que golpean con dureza a los hogares de menores recursos.

La dinámica inflacionaria de los rubros básicos continúa ensanchando la brecha entre los ingresos corrientes de los trabajadores y la canasta de supervivencia, dejando al descubierto la persistencia de un ajuste diario que no da tregua en el bolsillo.

El impacto en la indigencia y el encarecimiento de los alimentos

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) —el umbral estadístico que marca la línea de indigencia en función de los requerimientos calóricos indispensables— registró un incremento del 2,6% en el octavo mes del año, ubicando el valor por adulto equivalente en $235.103.

Bajo estos parámetros, un hogar representativo integrado por dos adultos y dos menores de edad necesitó reunir al menos $726.469 únicamente para adquirir los alimentos elementales y evitar caer en la indigencia. Este indicador acumula una suba del 23,2% en lo que va de 2026 y un salto interanual del 39,6%, evidenciando que la comida continúa subiendo a un ritmo superior al de la economía general.

Canasta Básica Total: la brecha frente al índice general de precios

Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), que incorpora bienes y servicios no alimentarios como indumentaria, transporte, salud y educación para trazar la línea de pobreza, elevó el costo por adulto equivalente a $519.578.

  • Composición familiar: Las exigencias monetarias escalaron según el tamaño del hogar, fijándose en $1.278.163 para tres integrantes, $1.605.497 para cuatro y alcanzando los $1.688.630 en núcleos de cinco personas. La CBT acumula una variación del 22,7% en 2026 y un 38,3% en la comparación interanual.
  • Desacople inflacionario: El dato más elocuente del reporte radica en el contraste con el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Mientras la inflación general se desaceleró al 1,7% mensual —influenciada por una baja en los precios estacionales—, las canastas básicas crecieron un 2,6%.

Esta asimetría confirma que, aun con moderaciones en las mediciones generales, los gastos indispensables para la subsistencia cotidiana continúan presionando con más fuerza sobre los sectores de menor poder adquisitivo.

También te puede interesar

WhatsApp
YouTube
Instagram