domingo, septiembre 20NorteMultimedios | TUC | AR

Desprotección laboral: el 45,2% de los trabajadores argentinos no tiene aportes jubilatorios

El 45,2% de los trabajadores argentinos se encuentra en situación de desprotección laboral, según un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) a partir de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

El estudio advierte que más de cuatro de cada diez ocupados realizan sus actividades sin contar con aportes jubilatorios, estabilidad laboral o una estructura propia que les permita sostener su actividad.

El fenómeno afecta especialmente a jóvenes, mujeres y adultos mayores, de acuerdo con el relevamiento.

Cómo está compuesto el mercado laboral argentino

Sobre una población económicamente activa estimada en 22,5 millones de personas, el informe identifica distintos grupos dentro del mercado de trabajo.

Según los datos analizados:

  • 5,7 millones son asalariados informales.
  • 5,6 millones son trabajadores por cuenta propia.
  • De esos cuentapropistas, 3,4 millones no facturan.
  • 9,6 millones son asalariados registrados.
  • Dentro de los registrados, 6,6 millones trabajan en el sector privado y 3 millones en el sector público.

A partir de un indicador propio que contempla variables como estabilidad, aportes, antigüedad y capital, el IAG estima que el 45,2% de los ocupados se encuentra desprotegido laboralmente.

En contraste, el 39% corresponde a empleo privado protegido, mientras que el empleo público representa el 15,7%.

Se perdieron empleos protegidos y crecieron los puestos desprotegidos

El informe marca un cambio en la composición del mercado laboral durante los últimos dos años.

De acuerdo con el estudio, en ese período se generaron 626.000 nuevos puestos desprotegidos, mientras que se perdieron 56.000 empleos privados protegidos y 212.000 puestos de trabajo públicos.

Además, el relevamiento sostiene que los 350.000 nuevos ocupados incorporados al mercado laboral desde 2024 ingresaron íntegramente en actividades consideradas desprotegidas.

El dato muestra, según la interpretación del IAG, que el crecimiento de la cantidad de personas ocupadas no necesariamente estuvo acompañado por una expansión del empleo registrado y con mejores condiciones laborales.

Qué es el “desempleo blue”

El estudio también incorpora un indicador denominado “desempleo blue”, utilizado para medir una forma de desocupación encubierta.

El concepto incluye a personas que buscan trabajo pero, al mismo tiempo, realizan pocas horas semanales dentro de una actividad precaria o desprotegida.

La tasa oficial de desempleo se ubicó en 7,8%, mientras que el desempleo ampliado alcanzó el 7,7%.

Al sumar ambos componentes, el denominado desempleo blue llegó al 15,5% durante el primer trimestre del año, su nivel más elevado desde el cambio de gestión, según el informe.

El indicador aumentó 1,5 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2024 y busca reflejar la situación de quienes realizan trabajos ocasionales o “changas” mientras continúan buscando una ocupación formal.

Los jóvenes son los más afectados

La situación resulta especialmente preocupante entre los trabajadores de 18 a 26 años.

Según el informe del IAG, la tasa de desprotección laboral en ese grupo pasó del 53% al 61,6% en dos años.

Durante el mismo período, se perdieron aproximadamente 160.000 puestos de trabajo entre los jóvenes, con un impacto particularmente fuerte entre los varones.

En ese segmento, los hombres perdieron 126.000 empleos formales, de los cuales 30.000 correspondían al sector público y 96.000 al sector privado protegido.

A su vez, el desempleo blue entre los jóvenes llegó al 27,7%, más de diez puntos porcentuales por encima del promedio general.

Comercio y construcción, entre los sectores más afectados

La pérdida de empleo protegido también tuvo un impacto importante entre los jóvenes que trabajan en determinadas actividades.

En el comercio, el informe registra una pérdida de 88.525 puestos protegidos, lo que representa una caída del 43% respecto del empleo de calidad que tenía este grupo en el sector dos años atrás.

En la construcción, en tanto, se perdieron 9.896 puestos protegidos, equivalentes a una disminución del 30%.

Las mujeres también sufrieron un mayor deterioro laboral

El informe señala que la desprotección laboral creció con mayor intensidad entre las mujeres.

En dos años, el volumen de mujeres ocupadas en el sector privado desprotegido aumentó 14,1%, frente al 9,3% registrado entre los varones.

El estudio vincula parte de este deterioro con la reducción del empleo público. De los 212.000 puestos públicos destruidos durante el período analizado, 132.000 correspondieron a mujeres.

A esto se suma el deterioro salarial en sectores con alta presencia femenina, particularmente salud y educación.

Según el informe, los salarios de estos sectores perdieron entre 9% a nivel provincial y 36% a nivel nacional, situación que contribuyó a ampliar la brecha salarial horaria de género hasta un 10% en perjuicio de las mujeres.

La educación universitaria reduce el nivel de desprotección

El nivel educativo aparece como otro de los factores asociados a las condiciones laborales.

El informe señala que completar una carrera universitaria funciona como un atenuante frente a la desprotección.

Entre las personas con título universitario, la tasa de desprotección laboral se ubica en 18% tanto para varones como para mujeres.

La situación es muy diferente entre quienes no completaron el nivel secundario: en ese grupo, la desprotección alcanza al 66%.

Entre quienes sí completaron la secundaria, pero no cuentan con estudios universitarios completos, la tasa se ubica en torno al 45%.

También crece la precariedad laboral entre los adultos mayores

Los trabajadores de mayor edad constituyen otro de los grupos que aparecen afectados por la situación del mercado laboral.

Entre las personas de 66 años o más, la cantidad de personas activas creció un 14% durante los últimos dos años.

El informe relaciona este incremento con los bajos ingresos de las jubilaciones, que llevan a algunos adultos mayores a buscar nuevamente una fuente de ingresos.

En este grupo, el denominado desempleo blue llegó al 12,6%, su máximo nivel según el relevamiento.

La situación se caracteriza por la reincorporación al mercado mediante actividades precarias y de pocas horas semanales.

Un mercado laboral cada vez más segmentado

Los datos del informe muestran un mercado de trabajo con fuertes diferencias según la edad, el género y el nivel educativo.

Mientras el empleo privado registrado representa el 39% de los ocupados, el IAG estima que 45,2% se encuentra en condiciones de desprotección laboral.

El escenario tiene un impacto especialmente fuerte sobre los jóvenes, las mujeres y los adultos mayores, mientras que contar con estudios universitarios completos aparece como uno de los factores que más reduce la probabilidad de atravesar condiciones laborales precarias.

También te puede interesar

WhatsApp
YouTube
Instagram