
En un vibrante choque de líderes por la fecha 5 de la Serie A, el conjunto capitalino sacó ventaja inicial con dos tantos de Manu Koné y el brillo de Paulo Dybala. En el complemento, el Toro Martínez se vistió de héroe con un descuento tempranero y una volea sensacional a los 79 minutos para sellar el 2-2 definitivo en el Stadio Olimpico.
El duelo cumbre del fútbol italiano estuvo plenamente a la altura de las expectativas. En el marco de la quinta jornada de la Serie A, Roma e Inter igualaron 2-2 en el Stadio Olimpico en un espectáculo de ida y vuelta que tuvo como máxima figura al delantero argentino Lautaro Martínez, autor de un doblete consagratorio que le permitió al elenco milanés salvar su invicto. El resultado dejó a ambos gigantes en la cima compartida de la tabla de posiciones con 13 unidades sobre 15 disputadas, abriendo la puerta a que escuadras como Lazio y Como puedan alcanzarlos al término de la fecha.
El trámite del encuentro expuso dos tiempos diametralmente opuestos. En la etapa inicial, la escuadra conducida por la Roma impuso condiciones con un juego de alta intensidad y transiciones punzantes. Apuntalado por la jerarquía asociativa de Paulo Dybala, el local desarmó la resistencia neroazzurra y tradujo su superioridad en la red con un doblete del volante Manu Koné. El Inter, desconectado en sus líneas e impreciso en la posesión —mostrando una versión deslucida similar a la exhibida frente a Udinese en jornadas anteriores—, se marchó al vestuario con una desventaja de 0-2 que parecía irreversible.
La rebeldía del “Toro” y una volea para el recuerdo
La postura del vigente campeón cambió radicalmente a partir del complemento. Con otra determinación para disputar cada pelota dividida y adelantando su bloque ofensivo, el Inter encontró la llave del descuento en la primera jugada del segundo tiempo: apenas transcurrido el minuto 46, Marcus Thuram maniobró por el sector izquierdo y envió una asistencia precisa para que Lautaro Martínez definiera de primera dentro del área, estampando el 1-2 que devolvió al visitante al partido.
Pese a que el conjunto capitalino logró resistir los embates posteriores y dispuso de ocasiones aisladas de contragolpe para estirar la diferencia al tercer gol, la jerarquía del capitán de la Selección Argentina terminó por quebrar la resistencia romana. A los 79 minutos, el delantero bahiense controló un balón disputado en la puerta del área mayor, se perfiló ante la marca y sacó una potente volea inapelable que venció la estirada del guardameta local, sellando un 2-2 definitivo y consolidando su condición de figura absoluta de la jornada en suelo italiano.
