
La fiscal Victoria Ledesma redefinió el cuadro acusatorio por el millonario desfalco. Gerardo Caro quedó procesado en la cúspide de la banda, mientras que Matías Llado y Graciela Moyano figuran como miembros. Este miércoles se debate la prisión preventiva.
La investigación judicial por el millonario desfalco denunciado por la concesionaria Fürth Automotores ingresó en una fase definitoria tras la formalización de un nuevo y agravado cuadro de imputaciones. A través de un acta de declaración indagatoria complementaria, el Ministerio Público Fiscal notificó formalmente a las partes la reconfiguración legal que pesa sobre los tres detenidos, ubicando en la cima de la organización criminal al exgerente de origen tucumano Gerardo Caro.
Durante el trámite procesal, la fiscal de la causa, Dra. Victoria Ledesma, notificó con precisión que la acusación por el delito de asociación ilícita concurre de manera real con las estafas continuadas que ya se les atribuían desde el inicio del expediente. Bajo esta nueva tipificación, Caro quedó imputado en calidad de jefe u organizador, señalándolo como el máximo responsable de articular la estructura que vació fondos de la firma, en tanto que el exjefe de ventas Matías Llado y la excajera Graciela Moyano quedaron acusados formalmente como miembros de la presunta banda.
La diligencia judicial se convocó con el propósito estricto de salvaguardar las garantías constitucionales del debido proceso y contó con la intervención directa de los abogados defensores de cada uno de los involucrados. Pese a que fueron habilitados para realizar su descargo y responder sobre el endurecimiento de los cargos, ninguno de los tres imputados accedió a prestar testimonio ni ampliar su indagatoria, optando por el silencio ante la fiscal interviniente.
Cumplido este paso procesal, todas las expectativas están puestas en la audiencia de prisión preventiva fijada para este miércoles. En los tribunales se espera un debate de alta tensión: la Fiscalía solicitará de manera formal la continuidad del encierro carcelario de Caro, Llado y Moyano invocando riesgos procesales y la gravedad de las penas en expectativa, mientras que las defensas técnicas buscarán objetar el nuevo e
