
Frente al debate y los cuestionamientos generados en la opinión pública por el imponente desarrollo inmobiliario proyectado sobre la avenida Perón, el Concejo Deliberante de Yerba Buena salió a despejar dudas. El concejal Mauricio Argiró aclaró a LV 12 que lo votado por el cuerpo legislativo constituye únicamente una aprobación de factibilidad técnica y dista de ser una autorización definitiva de construcción.
El funcionario remarcó que el emprendimiento, que contempla la edificación de diez torres, se encuentra en la primera fase de un riguroso proceso de control administrativo y debe ajustarse de manera estricta al Código de Planeamiento Urbano vigente.
Factibilidad técnica y las tres etapas del proceso legislativo
En declaraciones radiales, Argiró buscó llevar claridad sobre el alcance normativo del dictamen firmado, enfatizando que existe una confusión generalizada respecto a los pasos administrativos que debe atravesar una iniciativa de esta magnitud.
- El filtro inicial: El edil explicó que el procedimiento se divide en tres fases obligatorias: factibilidad, anteproyecto y proyecto definitivo.
- Qué se analizó: La votación del Concejo se abocó exclusivamente a responder si las características del predio y su superficie admiten un desarrollo de esta naturaleza, una premisa que el Ejecutivo municipal convalidó de forma afirmativa.
- Sin luz verde para obras: Argiró fue tajante al reiterar que la factibilidad es apenas el primer eslabón de control: “No se va a hacer nada que esté por fuera del código que nosotros hemos aprobado”, subrayó.
Conectividad vial garantizada, lotes frentistas y el resguardo urbano
Frente a la preocupación vecinal por el impacto urbanístico que implicarían las diez torres en una zona de intenso tráfico, el concejal defendió la viabilidad del proyecto comparándolo con las normativas previas. Según indicó, por la extensión del terreno, el código actual permite este desarrollo, e incluso la legislación anterior habría habilitado una mayor densidad constructiva.
Asimismo, el dictamen incorporó exigencias estrictas en materia de infraestructura y trazado vial:
- Apertura de calles: Se impuso la obligación de planificar nuevas arterias y preservar el sistema de lotes frentistas, una modalidad implementada en la ciudad desde la gestión de Mariano Campero.
- Prohibición de cortes: Argiró sentó un precedente normativo categórico al señalar que el código actual prohíbe de manera absoluta cualquier desarrollo inmobiliario futuro que interrumpa o bloquee la continuidad de una calle en el municipio.
