
Según la UIA, la actividad fabril retrocedió 0,3% frente a julio en el país. Los rubros ligados a la construcción y la metalmecánica fueron los más golpeados, y los empresarios no esperan una recuperación de la demanda en el corto plazo.
La industria manufacturera argentina volvió a mostrar señales de debilidad en agosto. Así lo indican distintas mediciones, como las de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Según FIEL, el ritmo de caída actual supera al de la mitad de los períodos recesivos que atravesó el sector desde 1980.
El panorama según la UIA
El centro de estudios de la UIA calculó de manera preliminar que la producción fabril bajó 0,3% respecto de julio. Con ese resultado, en los primeros ocho meses del año la actividad acumula una merma del 3% frente al mismo período de 2025. Además, el sector permanece 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
Los indicadores adelantados de las cámaras sectoriales muestran que los rubros vinculados a la construcción fueron de los más afectados. En la serie desestacionalizada, los despachos de cemento cayeron 5,1% mensual, mientras que el Índice Construya, que mide las ventas de insumos para la obra, retrocedió 3,1%.
La metalmecánica tampoco tuvo un buen mes: bajó 4% frente a julio, y la producción de acero se desplomó 7%. La fabricación de aluminio, en cambio, mejoró 0,4%.
Alimentos y bebidas, con matices
Este rubro, que durante la gestión de Javier Milei había sido de los menos castigados en términos relativos, también cerró en terreno negativo. La baja más marcada fue la de bebidas (-8,5%), seguida por la faena vacuna (-1,9%), la porcina (-0,4%) y los lácteos (-0,2%).
La excepción fue la molienda de oleaginosas, que creció 8,6%, en línea con un salto del 16,1% en la liquidación de divisas del sector agroindustrial.
También se registraron datos dispares en otros frentes: el consumo de energía eléctrica de la industria bajó 0,3%, la producción automotriz subió 6% y, pese a ello, las exportaciones a Brasil, encabezadas por los vehículos, retrocedieron 3%.
FIEL y Ferreres: lecturas opuestas
FIEL fue más pesimista y estimó una baja mensual de 0,9% en agosto, el tercer descenso consecutivo. Según la fundación, la recuperación iniciada en noviembre de 2025 se habría cortado en abril. Su índice de producción industrial acumula una caída de 1,2% en 2026.
Los sectores más castigados en el año, según ese informe, son el automotriz (-17,4%), los minerales no metálicos (-6,1%), los cigarrillos (-5,2%) y la metalmecánica (-3,3%). Con bajas menores figuran el sector textil (-0,9%), papel y celulosa (-0,8%) y los insumos químicos y plásticos (-0,7%). Solo crecieron alimentos y bebidas (+2,8%) y metales básicos (+5,6%).
La consultora Orlando Ferreres & Asociados, en cambio, anticipó un repunte del 1,4% en agosto. Sin embargo, esa mejora no alcanzó a compensar la caída de 2,2% del mes anterior. Su medición arroja un retroceso acumulado del 2,2% en el año. Ferreres describe una tendencia que alterna subas y bajas, sin crecimiento real en 2026: tras el fuerte derrumbe de febrero, la actividad se mantiene con vaivenes en un nivel similar y lejos de los picos registrados entre septiembre de 2024 y febrero de 2025.
Según la consultora, las refinerías son la actividad más dinámica, mientras que plásticos, textiles y maquinaria son los rubros más contractivos. De cara a los próximos meses, prevé que el desempeño siga siendo heterogéneo, aunque espera alguna mejora en el agregado.
Un piso cercano al de los primeros meses de Milei
Política
El INDEC había informado que en julio la industria registró su peor caída mensual en 16 meses (-5%) y llegó a su nivel más bajo desde mediados de 2024, casi rozando el piso de los primeros meses de la actual gestión. Entre las causas se mencionan la demanda debilitada, la mayor competencia de productos importados, las dificultades de financiamiento y costos que crecen por debajo de los precios de lo que produce el sector.
La encuesta del organismo a los empresarios confirma ese clima. El 52,9% dijo tener pedidos por debajo de lo normal y solo el 13,8% espera que la demanda mejore entre septiembre y noviembre. La insuficiencia de demanda interna es, por amplio margen, el principal freno para producir más: en agosto, el 53,6% la señaló en primer lugar.
Ese pesimismo se traslada al empleo. Apenas el 3,7% de las empresas prevé ampliar su plantel hacia fin de año, el porcentaje más bajo de las últimas cuatro mediciones.
