
Un empresario tucumano denunció que una mujer a la que conoció por Tinder lo chantajeó con exigirle dinero a cambio de no acusarlo de abuso sexual.
Según su presentación, las amenazas comenzaron más de dos años después de un encuentro íntimo y se extendieron a su hijo y a su exesposa. La Justicia abrió una investigación por presunta extorsión en grado de tentativa.
La denuncia quedó en manos de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad N° 1, a cargo de Diego López Ávila, quien investiga a una mujer oriunda de Santiago del Estero y, de acuerdo con la abogada del denunciante, tendría otras causas en trámite por maniobras similares que también involucrarían a empresarios tucumanos.
El vínculo se inició a principios de 2024 mediante la aplicación de citas. En febrero de ese año mantuvieron un único encuentro presencial en un hotel de San Miguel de Tucumán luego de que la mujer viajara desde Santiago del Estero. Después de aquella cita, el contacto se interrumpió, sin que constaran reclamos inmediatos.
Las comunicaciones se retomaron el 3 de junio de 2026. De acuerdo con la denuncia, la mujer le pidió una transferencia bancaria y argumentó que su padre había fallecido. Diez días después volvió a solicitarle dinero, esta vez por la supuesta enfermedad de otro familiar. El empresario sostuvo que, al no acceder a esos pedidos, el tono de los mensajes cambió.
El 15 de junio habría recibido la amenaza de una denuncia por abuso sexual relacionada con el encuentro de 2024, junto con un archivo digital que contenía un borrador con apariencia de escrito judicial. También le habrían advertido que el caso sería difundido ante los medios de comunicación.
Según la presentación, la presión luego alcanzó a su familia. Entre el 17 y el 19 de junio, la mujer habría contactado por redes sociales al hijo y a la exesposa del denunciante, con exigencias de pagos de 2.700 dólares y 250.000 pesos, respectivamente.
Los reclamos habrían continuado los días 20 y 27 de junio, cuando se solicitaron otros montos de 2.300 y 400 dólares. En esa secuencia se mencionan mensajes telefónicos y la intervención de terceras personas.
Ante esa situación, el empresario acudió a un escribano público para certificar las pruebas digitales y resolvió no realizar los desembolsos. Su abogada, Agustina Mitre, explicó que la recomendación fue preservar los mensajes y presentar la denuncia.
Mitre indicó que existirían denuncias por hechos semejantes tramitadas durante 2025, también vinculadas con contactos iniciados en plataformas de citas. La existencia de esas presentaciones no equivale a una condena y las maniobras señaladas deberán ser acreditadas en las investigaciones correspondientes.
