
Un sondeo elaborado por el observatorio de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires expone una marcada brecha de género en el apoyo al Gobierno. En el oficialismo crece la preocupación por el impacto político de los ataques presidenciales a figuras públicas y periodistas mujeres, sumado al desgaste en la administración de la economía doméstica.
El Gobierno nacional transita por un momento de fuerte inquietud política tras conocerse los datos de un reciente sondeo que advierte sobre el masivo rechazo que el presidente Javier Milei genera entre las mujeres, un sector del electorado que podría comprometer de manera directa su objetivo de reelección. La medición, elaborada por el observatorio de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), expone una brecha de género cada vez más profunda en la opinión pública, registrando que casi el 70% de las mujeres rechaza la gestión libertaria.
De acuerdo con los datos recabados por el relevamiento académico, el 68% de las encuestadas se manifestó a favor de un cambio de gobierno, una cifra que contrasta fuertemente con el 47% de los varones que comparte esa postura. En contrapartida, el 53% de los hombres expresó su deseo de que la actual administración continúe en el poder. Esta polarización también se traslada de manera directa a la percepción sobre la situación económica del país, donde el 61% de las mujeres evalúa el escenario como negativo y apenas un 21% lo califica de positivo, mientras que entre los varones la visión pesimista alcanza al 47% frente a un 35% de optimismo.
Frente a este panorama, en la Casa Rosada admiten una creciente preocupación por el costo político que acarrean las frecuentes agresiones verbales del mandatario hacia mujeres, una escalada que comenzó con su enfrentamiento público contra cantantes populares como Lali Espósito y María Becerra, y que continuó a lo largo de su mandato con descalificaciones recurrentes a reconocidas periodistas como María Laura Santillán, María O’Donnell, Silvia Naishtat y Silvia Mercado.
La virulencia del reciente ataque dirigido a Maru Duffard generó incluso un planteo interno dentro del propio oficialismo para frenar la exposición agresiva hacia comunicadoras mujeres, advirtiendo que este tipo de reacciones discursivas actúa como un yunque electoral capaz de propagarse e influir en el núcleo de las familias.
Al analizar el trasfondo de este fenómeno, el director de Opina Argentina, Facundo Nejamkis, señaló que la brecha de género acompaña al movimiento libertario desde su génesis y responde a múltiples factores estructurales y coyunturales. Por un lado, el consultor explicó que las fuerzas de extrema derecha suelen encarnar una reacción conservadora frente a los avances logrados por los movimientos de mujeres y la ampliación de derechos, catalogando como ideología de género a las políticas públicas destinadas a equilibrar las asimetrías y manifestándose en contra de los derechos reproductivos.
A este factor ideológico se le suma el peso de la cotidianidad económica, ya que las estadísticas demuestran que las mujeres experimentan de manera más directa y significativa el impacto de la pérdida de poder adquisitivo en la administración de la economía doméstica y familiar. Finalmente, Nejamkis advirtió que el estilo discursivo del Presidente, caracterizado por el uso de términos agresivos y descalificativos, genera un rechazo especialmente marcado en el electorado femenino, consolidando un escenario de alta vulnerabilidad para las aspiraciones políticas del oficialismo de cara a los próximos comicios.
