
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro protagonizaron este viernes un intenso debate televisivo en Río de Janeiro, en la recta final hacia el balotaje del domingo 25 de octubre.
Durante el encuentro, transmitido por TV Globo, ambos candidatos intercambiaron críticas personales y confrontaron sus propuestas sobre salarios, infraestructura y seguridad. La discusión también incluyó referencias a la situación económica argentina y al gobierno de Javier Milei.
Milei, en el centro de la discusión económica
Uno de los cruces más destacados se produjo cuando Lula cuestionó el modelo económico que propone su adversario y lo vinculó con las políticas del presidente argentino.
El mandatario brasileño criticó las medidas de ajuste fiscal y afirmó que en Argentina la pobreza había llegado al 40%. También sostuvo que había personas que estaban comiendo carne de burro, una declaración utilizada para cuestionar las consecuencias de las políticas de Milei.
Bolsonaro respondió defendiendo al mandatario argentino y atribuyó los problemas económicos de la Argentina a los anteriores gobiernos de izquierda.
Acusaciones cruzadas por seguridad y salarios
El debate también estuvo marcado por enfrentamientos personales. Bolsonaro llamó a Lula “presidente nueve dedos”, en referencia al accidente laboral en el que perdió parte de un dedo, mientras que el mandatario lo calificó de “miliciano”.
En materia económica, Lula defendió los aumentos del salario mínimo y cuestionó las propuestas de reducción del gasto público de su rival.
Por su parte, Bolsonaro criticó la pérdida de poder adquisitivo de los brasileños y prometió impulsar medidas para mejorar los ingresos y combatir la inseguridad.
Un balotaje marcado por la paridad
El encuentro se desarrolló en un escenario de fuerte competencia electoral. Según la última encuesta de Datafolha, difundida el jueves, Bolsonaro registraba un 47% de intención de voto frente al 46% de Lula, una diferencia dentro del margen de error.
En votos válidos, ambos candidatos aparecían con el 50%, lo que reflejaba un empate técnico.
La segunda vuelta se celebrará este domingo 25 de octubre y definirá quién gobernará Brasil durante los próximos cuatro años.
