
San Martín cayó por 2-1 ante Quilmes y ahora depende de otros resultados para no quedar eliminado del reducido.
El Santo tucumano dio el golpe temprano en el sur, pero el Cervecero reaccionó a puro empuje, capitalizó los errores y terminó dando vuelta el encuentro para quedarse con la victoria por 2-1.
La tarde comenzó de la mejor manera para el Santo. Apenas corrían 7 minutos del primer tiempo, cuando Víctor Salazar ejecutó un lateral punzante, Arfaras peinó anticipando en el área y Nico Castro apareció con oportunismo para empujar la pelota y decretar el 1-0.
Sin embargo, la alegría duró poco, ya que en la jugada siguiente (8′), Quilmes respondió de contraataque con un remate de Ortega que obligó a Darío Sand a intervenir con categoría para evitar el empate inmediato. El ritmo no bajó y el local comenzó a inclinar la cancha. A los 28 minutos, el árbitro Franklin sancionó penal por una falta previa de Castro dentro del área. Spetale se hizo cargo de la ejecución y, con un disparo cruzado, puso el 1-1 parcial.
En el complemento, la temática no varió demasiado. Quilmes salió decidido a buscar la ventaja y, a los 9 minutos, nuevamente Sand se lució al tapar un remate furioso de Vega desde la medialuna. Minutos más tarde, el arquero también desactivó sin problemas un intento de media distancia del propio Spetale (12′).
San Martín intentaba reacomodarse en el campo, sufría los embates del rival —como a los 28′, cuando un remate cruzado de Vázquez rozó el palo más lejano— y apostaba a alguna réplica para lastimar.
Pero tanto fue el cántaro a la fuente que se rompió. A los 39 minutos del segundo tiempo, otra pena máxima para el local desequilibró la historia. Spetale volvió a tomar la responsabilidad desde los doce pasos, sacó un remate ajustado al poste derecho y, pese a la estirada, Sand no pudo evitar el 2-1 definitivo.
