
Mirta Giménez, madre de Karla Robles (27), expresó su disconformidad con la condena a cuatro años y seis meses de prisión efectiva impuesta a Diego Zerda por la instigación al suicidio de la joven tucumana.
Luego de la lectura del fallo dictado por la jueza Fanny Siriani en los tribunales penales, la familia de la víctima cuestionó la levedad de la pena recibida por el acusado y reclamó una reforma legislativa en las escalas penales para casos enmarcados en violencia de género.
En declaraciones con la prensa, la madre de la joven denunció que el condenado ejerció agresiones físicas y psicológicas de manera sistemática sobre Karla Robles durante años, señalando que la pena impuesta resulta insuficiente frente a la pérdida de su hija. Por su parte, la representación legal de la querella adelantó que evaluará los fundamentos de la sentencia para determinar eventuales apelaciones, al tiempo que remarcó las advertencias realizadas durante el juicio oral sobre las fallas e inacciones de los organismos estatales cuando la víctima solicitó contención y auxilio previo.
El desenlace judicial encendió además el debate sobre los límites del Código Penal argentino frente a los delitos cometidos en entornos digitales y dinámicas de violencia machista, dado que el hecho ocurrió mientras la joven realizaba una transmisión en vivo. Tanto la familia como la querella coincidieron en visibilizar la necesidad de actualizar los marcos normativos vigentes para evitar que la escala penal de la instigación al suicidio condicione las sanciones frente a casos de sometimiento prolongado.
