
La Cámara Alta paraguaya desestimó la solicitud del presidente para postergar su audiencia de defensa. Se mantienen firmes los plazos de la sesión. Se lo juzgará su presunto mal desempeño de funciones por la crisis de Ueno Bank.
Peña había renunciado en la tarde del jueves, acorralado por el escándalo de la caída del Banco Ueno, una entidad financiera en la que fue accionista. Sin embargo, el Congreso avanzó en un proceso de juicio político, con el fin de quitarle los fueros parlamentarios que le garantizarían inmunidad y otros privilegios.
El proceso debía comenzar este viernes a las 10, pero Peña solicitó una prórroga de 72 horas. Por medio de una nota dirigida al presidente del Congreso, el senador Basilio “Bachi” Núñez, adujo que el lapso de la noche le resultaba “insuficiente” para preparar su defensa.
“Claramente, al tratarse de un proceso en el cual puede surgir una sanción, aplican las garantías del debido del proceso, entre ellos, contar con el tiempo suficiente para elegir una abogado de confianza y ejercer el derecho a la defensa”, dice Peña en el texto. “Sobre esta base, solicito se me conceda una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa”
Noticia en desarrollo
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En las últimas horas, en paralelo, el Banco Central paraguayo anunció que comenzó el desarme del “corralito” que congeló los fondos de casi 2 millones de paraguayos. La devolución de la plata será por etapas en los próximos días. La sede central de Ueno Bank fue el epicentro de las manifestaciones hasta entrada las primeras horas del viernes en Asunción.
Hubo incluso destrozos en el edificio de la entidad y choques entre algunos de los integrantes de la protesta y la policía. “Estoy esperando todavía, me quedaron 2,4 millones de guaraníes adentro (unos 390 dólares)”, dice Juan José, que trabaja en el único puesto de panchos que pasada la medianoche resiste abierto en el microcentro, justo enfrente de Ueno Bank.
No hay nadie que no esté directamente afectado por la caída de Ueno Bank o que conozcan a alguien con su dinero retenido. Es un fenómeno masivo y generalizado: impactó en la disponibilidad de dinero, en los medios de pago y hasta en una aplicación popular de viajes que tuvo que cerrar.
“Cobré mi sueldo el lunes y desde ese momento no puedo usarlo, todavía no me devolvieron nada”, cuenta Viviana, de 34 años, a metros del único cordón policial que separa a los manifestantes de la puerta de Ueno Bank, sobre la calle Palma frente a las cuatro plazas históricas de la capital paraguaya.
