Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32) regresaban de un casamiento en Tafí Viejo. Tenían dos hijos, uno de 9 meses.
Detrás de las cifras del temporal récord que azotó a Tucumán este fin de semana, asoma una historia que ha quebrado el corazón de la provincia. Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32), la pareja que fue hallada sin vida este domingo 5 de abril de 2026 dentro de su auto en Tafí Viejo, eran dos jóvenes profesionales y padres dedicados que solo intentaban resguardarse de la tormenta.
La pareja regresaba de un casamiento en la zona de Tafí Viejo la noche del sábado cuando la intensidad de la lluvia —que superó los 250 mm en varios puntos— los obligó a detener la marcha de su Nissan Versa. Creyeron que esperar dentro del vehículo era la opción más segura, pero la voracidad de la corriente transformó las calles en ríos indomables que arrastraron el auto hasta un canal de riego detrás del barrio Villa Italia.
Dos hijos y una vida dedicada al servicio público
La noticia ha impactado con especial dureza en el ámbito estatal de la provincia. Mariano Robles se desempeñaba en la Casa de Gobierno de Tucumán, mientras que Solana Albornoz trabajaba en la Caja Popular de Ahorros. Ambos eran reconocidos por sus compañeros como personas trabajadoras y muy vinculadas a sus familias.
Sin embargo, el dato más desgarrador de esta tragedia es el futuro de sus dos hijos. La pareja era madre y padre de un niño de 5 años y un bebé de apenas 9 meses, quienes habían quedado al cuidado de una niñera el sábado por la noche mientras sus padres asistían al evento social.
Horas de incertidumbre y un final doloroso
La desaparición de Mariano y Solana se denunció el sábado a las 19:00, activando un protocolo de búsqueda que mantuvo en vilo a sus allegados durante toda la madrugada. Los intentos por comunicarse con sus celulares fueron en vano; la corriente ya había volcado el vehículo en un canal profundo, dejándolos atrapados.
Sus restos fueron rescatados por el grupo G.E.R. (C.E.R.O.) y bomberos tras ser divisados por trabajadores de la zona. Esta pérdida, junto con la del pequeño Lisandro (12) en la Capital, eleva a tres las víctimas fatales confirmadas por el gobernador Osvaldo Jaldo, en uno de los fines de semana más trágicos que recuerde la provincia por causas climáticas.
