
El presidente Javier Milei confirmó que este miércoles ingresará al Parlamento el proyecto de reforma política que busca transformar estructuralmente el sistema electoral argentino. Bajo la premisa de reducir el gasto público y aumentar la transparencia, la iniciativa propone tres pilares fundamentales: la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento partidario y la implementación de la ley de Ficha Limpia. “Se acabó la impunidad”, sentenció el mandatario desde sus redes sociales antes de emprender su regreso desde Israel.
El punto más polémico es la supresión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. El Ejecutivo argumenta que la ciudadanía no tiene por qué financiar las internas de los partidos, recordando que las PASO de 2023 representaron un costo de 45 mil millones de pesos para el Estado. Con esta medida, cada espacio político deberá resolver sus candidaturas puertas adentro, eliminando lo que Milei denomina como “gastos de la casta”.
En cuanto al financiamiento, la reforma apunta contra los denominados “sellos de goma”. El proyecto busca elevar los pisos de afiliación y de votos necesarios para que un partido mantenga su personería jurídica, evitando que estructuras sin representación real sigan percibiendo fondos públicos. En paralelo, se propone transparentar los aportes privados de empresas y particulares para que sean trazables, con el objetivo de reducir la influencia del crimen organizado y el narcotráfico en las campañas.
Un anuncio que sorprendió fue la inclusión de Ficha Limpia en el articulado. Esta herramienta prohibiría que personas condenadas en segunda instancia por delitos dolosos puedan ser candidatos o ejercer cargos públicos. Además, el ajuste llega al Parlasur: el Gobierno planea eliminar el financiamiento para los miembros de este parlamento supranacional, por considerar que no tiene incidencia directa en la solución de los problemas de la población.
A pesar de la ambición del proyecto, el consenso en el Congreso aún es incierto. Si bien Ficha Limpia es un reclamo histórico de aliados como el PRO y sectores del radicalismo, la eliminación de las PASO genera fuertes resistencias. Muchos bloques temen que, sin la herramienta de las primarias, la fragmentación interna de sus espacios derive en una crisis de liderazgo de cara a las elecciones del próximo año.
