
El escenario político de Tucumán comienza a agitarse con la mirada puesta en las próximas elecciones ejecutivas. Lisandro Catalán, actual referente y presidente de La Libertad Avanza en la provincia, rompió el silencio sobre sus aspiraciones personales y aseguró que, aunque legalmente está en condiciones de competir por el sillón de Lucas Córdoba, la decisión final dependerá del armado colectivo de su espacio.
Durante una entrevista en Los Primeros, el dirigente libertario buscó equilibrar la expectativa con la cautela. “Estoy habilitado para ser gobernador, pero eso está por definirse”, afirmó, subrayando que su prioridad actual no es el nombre propio en una boleta, sino la consolidación de un equipo técnico y político capaz de disputar poder en cada rincón de la provincia. Catalán insistió en que “no hay que arrebatar los procesos”, marcando una diferencia con la dirigencia tradicional que, según su visión, prioriza las carreras personales por sobre las necesidades ciudadanas.
La estrategia de La Libertad Avanza para 2027 parece ser ambiciosa. Catalán anticipó que el objetivo es presentar candidatos en todas las categorías: desde la fórmula para la gobernación y bancas en la Legislatura hasta las 19 intendencias de Tucumán. Esta movida busca capitalizar el crecimiento del espacio a nivel nacional y provincial, donde las últimas mediciones los ubican como una fuerza con potencial real de desbancar al binnerismo y al peronismo tradicional.
Respecto al método de selección, el dirigente fue claro en que buscarán el consenso interno para elegir a los perfiles más competitivos. Asimismo, hizo un llamado a convocar a “los mejores tucumanos” de diversos sectores, incluyendo empresarios, sindicatos y el ámbito judicial, para transformar el sistema político actual.
