
El Gobierno Nacional profundizó el recorte de la asistencia estatal en los servicios públicos, logrando que 2,5 millones de hogares salieran del esquema de subsidios desde el inicio de la gestión. Esta medida forma parte de un plan estructural para reducir el gasto público y alcanzar una meta de gasto en energía del 0,5% del PBI para 2026.
Radiografía del recorte energético
La reducción de beneficiarios impactó de manera directa en ambos servicios básicos:
- Electricidad: La cantidad de hogares con asistencia bajó de 10,8 millones a 8,73 millones (1,6 millones de bajas).
- Gas: El número de beneficiarios se redujo de 5,64 millones a 4,78 millones (casi 900.000 bajas).
- Costo fiscal: El ajuste permitió recortar más de U$S 5.600 millones en subsidios en los últimos dos años y medio.
- Tarifa plena: Actualmente, casi la mitad de los hogares argentinos abona el costo total de la energía.
El nuevo sistema SEF y la depuración del padrón
La transición hacia el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) vino acompañada de una limpieza exhaustiva de los registros oficiales. La Secretaría de Energía detectó diversas irregularidades que justificaron parte de las bajas:
- Barrios cerrados: Se identificaron más de 15.000 hogares en countries que recibían asistencia estatal.
- Fallecidos: Se eliminaron 370.000 usuarios que ya habían fallecido pero seguían figurando en los padrones.
- Comercios e industrias: Se eliminaron por completo los subsidios destinados a estos sectores.
Impacto en el bolsillo y mejora en el sistema
El reordenamiento tarifario tuvo un efecto inmediato en el costo de vida, pero también en la salud financiera del sistema energético:
- Aumento en facturas: Una factura de luz promedio saltó de $21.069 a $46.488 al perder el subsidio, mientras que el gas pasó de $33.987 a $39.309.
- Presión inflacionaria: Estos incrementos generaron subas de casi el 20% en el rubro servicios durante el primer trimestre de 2026.
- Cobrabilidad: Como dato positivo para el sector, la morosidad bajó drásticamente, pasando de niveles de cobro del 48% a un 97% en la actualidad.
