
Más de la mitad de los adolescentes argentinos no puede imaginar qué trabajo tendrá en el futuro. Así lo reveló un informe basado en las pruebas PISA 2022, que mostró que el 52% de los estudiantes de 15 años no logra identificar una ocupación concreta para su vida adulta.
El dato representa un fuerte crecimiento respecto de 2018, cuando ese porcentaje alcanzaba el 22%, y encendió alarmas entre especialistas en educación y empleo juvenil.
El informe sostiene que la incertidumbre laboral está atravesada por la crisis económica, la inflación y las dificultades para acceder a empleos formales.
Especialistas advierten que muchos adolescentes sienten miedo y ansiedad frente al futuro, especialmente en los sectores más vulnerables, donde las oportunidades aparecen cada vez más limitadas.
Julio Bresso, profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, explicó que “el desempleo juvenil casi triplica al de los adultos” y remarcó que existe una desconexión entre las empresas y los jóvenes.
“Hay oferta y demanda, pero el puente no existe”, señaló.
El estudio también mostró que la falta de proyección laboral es mayor entre los estudiantes con bajo rendimiento académico y menores recursos económicos.
Según los datos, el 56% de quienes no alcanzan el nivel mínimo en Matemática no logra definir su futuro laboral, mientras que en los sectores socioeconómicos más bajos casi 6 de cada 10 adolescentes se encuentran en la misma situación.
Además, el informe advierte que muchos jóvenes deben trabajar o colaborar económicamente con sus familias mientras cursan la secundaria.
De acuerdo con relevamientos educativos recientes:
- El 40% de los estudiantes cuida familiares mientras estudia.
- Un tercio ayuda en trabajos familiares.
- Tres de cada diez trabajan por cuenta propia.
- El 15% tiene empleos fuera de su casa.
La secundaria y el trabajo, cada vez más desconectados
Aunque el 85% de los estudiantes planea continuar estudiando después de terminar la escuela y el 65% proyecta trabajar, muchos no tienen una hoja de ruta clara sobre cómo insertarse en el mercado laboral.
El informe señala que la falta de orientación vocacional, el escaso vínculo entre escuelas y empresas y la ausencia de experiencias laborales tempranas dificultan la construcción de proyectos profesionales sólidos.
“El paso de la secundaria al trabajo es el momento más crítico y el más abandonado”, advirtió Bresso.
También sostuvo que el sistema educativo no está preparando adecuadamente a los jóvenes para el mundo laboral y remarcó la importancia de desarrollar habilidades blandas como comunicación, adaptabilidad y trabajo en equipo.
La investigación también vinculó la incertidumbre laboral con el deterioro educativo registrado en los últimos años.
Romina De Luca, investigadora del CONICET y coordinadora del área de educación del CEICS, señaló que solo 10 de cada 100 estudiantes terminan la secundaria en tiempo y forma con conocimientos satisfactorios.
Además, advirtió sobre los bajos niveles de comprensión lectora y matemática entre los alumnos que logran egresar.
“De cada 100 estudiantes que terminaron la primaria en 2018, cerca del 40% no llegó a finalizar la secundaria”, explicó.
Cuáles son los trabajos más elegidos
Entre quienes sí logran imaginar su futuro laboral, las profesiones más elegidas siguen concentrándose en pocas áreas.
Entre las mujeres predominan:
- Médica
- Psicóloga
- Abogada
Mientras que entre los varones sobresalen:
- Deportista
- Ingeniero
- Profesional TIC
El informe también detectó una menor diversidad de aspiraciones profesionales en Argentina respecto de otros países analizados.
Especialistas coinciden en que la falta de expectativas laborales no es solo un problema individual, sino el reflejo de años de crisis económica, desigualdad y deterioro educativo.
En ese contexto, remarcan la necesidad de fortalecer el vínculo entre educación y empleo para brindar herramientas concretas que permitan a los jóvenes construir un proyecto de vida con mayores certezas.
