
El ministro de Economía citó a los referentes de los sectores citrícola y azucarero, en un encuentro en el que se puede definir el esquema de provisión del fluido.
Con la llegada de las bajas temperaturas y el incremento de la demanda energética, el Gobierno de Tucumán y referentes del sector privado intensificarán este lunes las gestiones para destrabar la incertidumbre en torno al abastecimiento y, especialmente, al precio del gas destinado a las industrias del NOA.
La problemática será abordada en una reunión convocada por el ministro de Economía provincial, Daniel Abad, de la que participarán el secretario de Producción, Eduardo Castro, el vicepresidente de la Asociación Citrícola del NOA, Martín Galiana, y Catalina Rocchia Ferro, directora ejecutiva de la Compañía Azucarera Los Balcanes.
Los empresarios vienen manifestando preocupación por los cambios implementados por Nación en el esquema energético, particularmente a partir de la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía, que redefine el sistema de transporte de gas natural en el marco de la emergencia energética.
Preocupación por la reducción del suministro
Según denunciaron desde la Unión Industrial de Tucumán, la provisión firme de gas para la región pasará de 4,99 millones de metros cúbicos diarios a 3,22 millones desde mayo de 2026, lo que representa una caída del 35%.
La denominada “capacidad firme” garantiza el suministro ininterrumpido de gas durante todo el año. La reducción de ese volumen expone a las industrias a cortes de servicio y a mayores costos en los períodos de alta demanda invernal.
La situación ya había sido planteada durante la última reunión del Parlamento del Norte Grande, donde vicegobernadores y representantes regionales expresaron inquietud por el posible impacto económico y productivo para las provincias del NOA.
El temor a pagar un gas hasta nueve veces más caro
El tema también llegó al Senado nacional. Desde el bloque Convicción Federal alertaron que, si no se completa la obra de reversión del Gasoducto Norte, las provincias del norte argentino podrían terminar pagando gas importado a valores muy superiores a los del centro del país.
La senadora jujeña Carolina Moisés sostuvo que algunas provincias podrían afrontar costos de hasta 27 dólares por millón de BTU, mientras que otras regiones pagan cerca de tres dólares.
Desde el sector industrial advierten que semejante diferencia afectaría gravemente la competitividad de las economías regionales frente al Área Metropolitana de Buenos Aires y Córdoba.
Bolivia aparece como alternativa
Fuentes oficiales indicaron que una de las alternativas en análisis es avanzar en acuerdos con comercializadoras privadas para garantizar el abastecimiento durante el invierno.
En ese marco, trascendió que podría habilitarse el ingreso transitorio de gas desde Bolivia, aunque a precios considerablemente menores a los que ese país negocia actualmente con Brasil.
Las negociaciones apuntan a evitar que las industrias tucumanas deban afrontar valores cercanos a los 20 dólares por millón de BTU, un escenario que los empresarios consideran inviable para sostener la actividad productiva.
Subsidio temporal y devolución en verano
En paralelo, el Gobierno nacional implementará un esquema de asistencia para amortiguar el impacto del Gas Natural Licuado (GNL) importado durante el invierno.
Según explicó el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la empresa estatal Enarsa absorberá temporalmente la diferencia entre el costo real del GNL y el precio que pagan actualmente hogares y comercios.
Mientras los usuarios abonan alrededor de 3,79 dólares por millón de BTU, el gas importado ronda los 20 dólares.
Sin embargo, el Ejecutivo aclaró que no se trata de un subsidio permanente: el diferencial será recuperado durante el verano mediante el mecanismo denominado Diferencias Diarias Acumuladas (DDA), que permitirá trasladar posteriormente parte de esos costos a las facturas de los usuarios.
