
Durante el Tedeum por el 25 de Mayo, el obispo auxiliar Roberto Ferrari reclamó mayor sensibilidad social y llamó al diálogo político.
La Iglesia tucumana aprovechó el Tedeum del 25 de Mayo para enviar un mensaje crítico sobre la situación social y económica del país. Durante la homilía, el obispo auxiliar Roberto José Ferrari instó al Gobierno a “abrir los ojos” frente a la desigualdad y advirtió que la democracia no será plena mientras existan sectores excluidos.
El religioso vinculó el espíritu de la Revolución de Mayo con la necesidad de asumir responsabilidades en el presente y llamó a mirar la realidad “desde las periferias”, donde —según sostuvo— las desigualdades se hacen más evidentes.
Reclamos por jubilados, desempleados y estudiantes
En uno de los tramos más fuertes de su mensaje, Ferrari enumeró los “gritos” de distintos sectores golpeados por la crisis: jubilados, personas con discapacidad, estudiantes universitarios y desocupados.
El obispo señaló que son voces que muchas veces incomodan, pero que deben ser escuchadas por la dirigencia política y por toda la sociedad. También pidió dejar de lado la agresión y las descalificaciones en el debate público.
Un llamado al diálogo y la unidad
Ferrari insistió en la necesidad de recuperar el diálogo y construir consensos en un contexto de fuerte polarización. “Podemos ser adversarios, pero nunca enemigos”, expresó durante la ceremonia religiosa realizada en Tucumán.
Además, reivindicó valores como la solidaridad, la inclusión y el compromiso colectivo, y cerró con un mensaje orientado a fortalecer una democracia más participativa, donde “nadie quede al costado del camino”.
