
Francia, Reino Unido, España e Irlanda sufren máximas inéditas para mayo y ya se reportaron al menos 11 fallecimientos que están vinculados al fenómeno. Una masa de aire cálido proveniente del norte de África quedó atrapada bajo un sistema de altas presiones, generando un efecto horno conocido como “cúpula de calor”. El fenómeno disparó el termómetro a niveles propios de la mitad del verano y provocó una tragedia humana que ya se cobró la vida de al menos 11 personas, siete muertos en Francia y cuatro en Inglaterra.
Tanto en suelo francés como británico, este lunes se consolidó como el día de mayo más caluroso desde que se tienen registros oficiales, abriendo paso además a las denominadas “noches tropicales”, donde la temperatura no cede ni siquiera durante la madrugada.
El trágico panorama en Francia e Inglaterra
La urgencia por aplacar el agobio térmico llevó a cientos de personas a volcarse a cursos de agua y zonas costeras, lo que desencadenó la mayoría de los fallecimientos informados por las autoridades:
- En Francia (7 muertes): La portavoz del gobierno francés, Maud Bregeon, confirmó en la señal de TV TF1 que se registraron siete decesos vinculados de forma directa o indirecta a la ola de calor. De ese total, al menos cinco correspondieron a ahogamientos de personas que ingresaron al mar en playas que todavía no cuentan con la presencia de socorristas, dado que los operativos de vigilancia arrancan recién en julio.
- En el Reino Unido (4 muertes): La cadena BBC reportó el fallecimiento de cuatro adolescentes en distintos puntos del interior del país. Un chico de 13 años fue hallado sin vida en un pantano de Halifax (al norte de Inglaterra); una joven de 15 años murió tras ingresar a un lago en Warwickshire (cerca de Birmingham); otro menor de 15 años se ahogó en el lago Swanholme y un cuarto joven falleció en un espejo de agua en Rotherham (South Yorkshire).
Récords pulverizados y el factor del cambio climático
La Oficina Meteorológica británica (Met Office) encendió las alarmas al confirmar una máxima histórica provisional de 34,8 °C en los jardines de Kew, al suroeste de Londres. La cifra superó por dos grados enteros el récord previo para mayo, que databa de los años 1922 y 1944 (32,8 °C).
El meteorólogo de la Met Office, Greg Dewhurst, advirtió a los medios que este tipo de eventos extremos “se desarrollan de manera alarmantemente rápida” y representan “una clara indicación del cambio climático en acción”, proyectando que estas anomalías térmicas podrían convertirse muy pronto en la “nueva normalidad”.
Alertas extendidas en Irlanda y España
La intensidad de la cúpula de calor se sintió con fuerza en otras naciones de la región:
- Irlanda: Dos estaciones de la agencia Met Éireann marcaron máximas de 28,8 °C, una cifra inédita para el mes de mayo en la isla.
- Francia: Los termómetros tocaron los 33 °C en pleno París, afectando directamente el desarrollo de los partidos del torneo de tenis de Roland Garros, mientras que en ciudades del oeste como Bergerac se registraron picos de 34,7 °C.
- España: La agencia estatal Aemet emitió alertas por marcas extraordinariamente elevadas que se ubican entre 5 y 10 grados por encima de la media estacional. Los pronósticos para el suroeste peninsular prevén que las máximas trepen hasta los 38 °C entre el miércoles y el viernes, acompañadas de mínimas que no bajarán de los 20 °C.
Científicos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) recordaron que Europa es el continente que registra el calentamiento más veloz en todo el planeta desde 1990, lo que potencia la frecuencia, duración y letalidad de estos bloqueos atmosféricos cálidos.
