
La Academia Nacional de Periodismo cuestionó nuevamente las críticas y descalificaciones dirigidas contra la prensa y responsabilizó al presidente Javier Milei por el clima de hostigamiento que, según sostuvo, atraviesan actualmente los periodistas en Argentina.
En un comunicado difundido en el marco del Día del Periodista, la institución manifestó su preocupación por el creciente nivel de agresiones verbales contra trabajadores de prensa y advirtió que estas conductas pueden afectar tanto la libertad de expresión como la seguridad personal de quienes ejercen la profesión.
“Permanentemente se acusa al periodismo de actos corruptos, de responder a intereses imprecisos y de actuar como vocero de sectores que ni siquiera son identificados”, señaló la entidad.
La Academia sostuvo que la principal voz de esta campaña de agravios es la del propio Presidente y cuestionó que el enfrentamiento con los medios sea utilizado como una estrategia política.
Además, remarcó que los periodistas desarrollan su tarea sin mecanismos especiales de protección y alertó sobre las consecuencias que pueden generar determinados discursos públicos.
“Hacemos responsable al gobierno de Javier Milei de cualquier acto de violencia que afecte a periodistas”, expresó el comunicado difundido por la entidad presidida por Joaquín Morales Solá.
La declaración también hizo referencia a un informe del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), que registró durante 2025 un total de 278 ataques contra periodistas, la cifra más alta desde que comenzaron los relevamientos sistemáticos en 2008.
Según ese informe, una parte importante de los episodios relevados estuvo vinculada a expresiones o acciones provenientes del propio Presidente.
La Academia advirtió además que este contexto puede derivar en situaciones de autocensura por parte de algunos profesionales, ante el temor a sufrir agresiones, campañas de hostigamiento o denuncias judiciales.
Por ese motivo, pidió a la Justicia garantizar el pleno ejercicio de la libertad de prensa y evitar decisiones que puedan restringir el acceso a la información o desalentar el trabajo periodístico.
La institución también cuestionó la falta de pronunciamientos de diversos sectores de la oposición frente a los ataques contra la prensa.
“Nos sorprende la indiferencia de dirigentes políticos que en otros momentos se colocaron a la vanguardia de la defensa de las libertades y garantías constitucionales”, sostuvo.
Finalmente, el comunicado remarcó que la defensa de la libertad de expresión no debe depender del signo político de quienes ejercen el poder y subrayó que las agresiones contra la prensa deben ser rechazadas independientemente de quién las impulse.
