
La Justicia de Tucumán resolvió este martes extender la prisión preventiva de Felipe Sosa, conocido como “El Militar”, único imputado por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, ocurrido en enero de este año en Yerba Buena.
La decisión fue adoptada durante una audiencia en la que el Ministerio Público Fiscal solicitó mantener la medida de coerción al considerar que aún restan diligencias investigativas y que persisten riesgos procesales vinculados a una eventual liberación del acusado.
La Fiscalía pidió más tiempo para completar la investigación
El planteo fue realizado por la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, encabezada por el fiscal Pedro Gallo.
Durante la audiencia, la auxiliar fiscal Carolina Brito pidió que Sosa continúe detenido por cuatro meses más y solicitó además una prórroga de un mes para concluir la etapa de investigación preparatoria.
Según explicó la representante del MPF, todavía quedan medidas pendientes para fortalecer la acusación y avanzar hacia la instancia de juicio oral.
La Fiscalía sostuvo que la gravedad del hecho, sumada a los elementos probatorios reunidos hasta el momento, justifican la continuidad de la prisión preventiva.
El juez hizo lugar al pedido
Tras escuchar los argumentos de las partes, el magistrado interviniente resolvió aceptar la solicitud del Ministerio Público Fiscal en todos sus términos.
De esta manera, Felipe Sosa continuará alojado en una unidad penitenciaria mientras la causa avanza hacia la etapa de debate oral.
La acusación sostiene que existe riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación, por lo que consideró necesario mantener la medida de coerción más severa.
Cómo fue el crimen de Érika Álvarez
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, el hecho ocurrió durante la madrugada del 7 de enero de 2026.
Según la acusación, Érika Álvarez salió de su domicilio, ubicado en calle Gerónimo Helguera al 1700 de San Miguel de Tucumán, alrededor de las 3.30 de la madrugada.
La joven abordó un vehículo de la aplicación Uber con destino a la vivienda de Felipe Sosa, situada en calle Santo Domingo al 1100, en Yerba Buena, donde llegó minutos antes de las 4.00.
Para la Fiscalía, el ataque ocurrió dentro de esa propiedad entre las 3.50 y las 7.00 de la mañana.
La acusación por femicidio
Los investigadores sostienen que Sosa se aprovechó de una situación de vulnerabilidad de la víctima y de una relación desigual de poder para cometer el crimen.
Según los informes forenses incorporados al expediente, la joven sufrió golpes de extrema violencia en la cabeza y el rostro que le provocaron lesiones internas y severos daños óseos.
La autopsia determinó que la muerte se produjo como consecuencia de un traumatismo cráneo-facial y cervical grave, compatible con una agresión física de alta intensidad.
La causa se encamina al juicio oral
Con la nueva prórroga otorgada por la Justicia, la Unidad Fiscal de Homicidios busca completar las últimas pericias y trámites administrativos necesarios para cerrar la investigación.
Desde el MPF señalaron que las pruebas reunidas hasta el momento, junto con los informes periciales y testimoniales incorporados al expediente, resultan determinantes para sostener la acusación contra Sosa.
Una vez finalizada esta etapa, la Fiscalía estará en condiciones de solicitar la elevación de la causa a juicio oral.
