
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, fue reconocido durante la Conferencia y Exposición de Energía Nuclear (NECX 2026), realizada este mes en Dallas, Texas.
El diplomático argentino recibió la Medalla Dwight D. Eisenhower por su trabajo para evitar la proliferación de armas nucleares y promover el uso pacífico de la energía atómica a nivel internacional.
El origen del reconocimiento
La distinción lleva el nombre del expresidente estadounidense Dwight D. Eisenhower y está inspirada en su histórico discurso “Átomos para la Paz”, pronunciado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1953.
En aquella intervención, Eisenhower planteó la necesidad de transformar la energía nuclear, asociada hasta entonces principalmente con las armas de destrucción masiva, en una herramienta destinada al desarrollo y a fines pacíficos.
El reconocimiento a Grossi destaca precisamente su trayectoria vinculada con la seguridad nuclear, el desarme y la no proliferación, áreas en las que desarrolló gran parte de su carrera diplomática.
Grossi también compite por liderar la ONU
La distinción llega en un momento clave para el diplomático argentino, que se encuentra entre los candidatos para suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas.
El próximo titular de la ONU comenzará su mandato el 1° de enero de 2027. Argentina respalda oficialmente la postulación de Grossi y destaca su experiencia en negociaciones internacionales y situaciones de alta tensión vinculadas con la seguridad nuclear.
De conseguir el cargo, se convertiría en el primer argentino en conducir Naciones Unidas. El último latinoamericano que ocupó la Secretaría General fue el peruano Javier Pérez de Cuéllar, entre 1982 y 1991.
