
Martín Llaryora anunció que presentará ante la Legislatura provincial un programa para bajar las tasas de interés y ordenar los pasivos familiares mediante un esquema de cuotas unificadas.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, anunció este miércoles que enviará a la Legislatura provincial el proyecto de ley “Alivio Cordobés”, una iniciativa que apunta a reducir el nivel de endeudamiento de las familias y a facilitar la refinanciación de créditos personales, préstamos y saldos de tarjeta.
“No estamos hablando de números fríos, sino de la cuota de la tarjeta que nunca baja, del crédito que se sacó para arreglar la moto que te lleva al trabajo, del préstamo para que un hijo siga estudiando”, planteó el mandatario a través de su cuenta de X. Según explicó, se trata de “situaciones cotidianas de la vida de los argentinos”.
En su posteo, Llaryora sostuvo que “el cordobés es emprendedor y cumplidor”, pero remarcó que “el sistema financiero actual se volvió imposible” porque, según su diagnóstico, la gente “trabaja, paga y cada día debe más”.La postura se contrapone directamente con la del Gobierno nacional y Javier Milei, que sostuvo que la morosidad es “un problema entre privados” y rechazó cualquier posibilidad de intervención del Estado.
Los tres ejes del proyecto para reducir la morosidad en CórdobaLa iniciativa se apoya en tres objetivos centrales. El primero es bajar las tasas de interés. Así, en conjunto con el Banco de Córdoba y con una invitación abierta a la banca privada para sumarse, se creará un esquema de refinanciación con tasas muy por debajo de las actuales del mercado.
El segundo eje busca unificar y ordenar los pasivos de las familias, permitiéndoles agrupar sus deudas más chicas en una sola cuota previsible, con plazos de entre 24 y 48 cuotas dentro de la misma entidad financiera.
El tercer objetivo, según Llaryora, es aliviar la economía doméstica para reactivar el consumo local: “Cada peso que una familia cordobesa se ahorra de intereses, es un peso que vuelve de inmediato al almacén de barrio, a la carnicería, o al comercio local”, afirmó.El gobernador definió a la medida como “la mejor inversión para ayudar a activar el consumo” y, con eso, sostener el empleo en la provincia.
Llaryora enmarcó la propuesta dentro de lo que definió como una lógica de “esfuerzo compartido”, en la que “nadie se salva solo”. Según detalló, el esquema combina tres aportes: el Estado provincial pondrá una reducción de la carga impositiva; las entidades financieras deberán resignar parte de su rentabilidad; y las familias se comprometerán a sostener el pago a través de una cuota accesible.
“No le pedimos magia a nadie, le pedimos responsabilidad a todos. No queremos regalar nada, queremos aliviar, en la medida de lo posible, una situación que angustia a muchos cordobeses”, cerró el gobernador.
