
Este jueves por la tarde se conoció que el presidente Javier Milei desplazó al personal civil a cargo de la seguridad de la Quinta de Olivos, y los reemplazará por militares.
Según precisaron, la medida responde a la a necesidad de “elevar los estándares de eficiencia y seguridad del presidente” y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a la Argentina.
Sin embargo, en Todo Noticias explicaron que detrás de la medida aparece un hecho inmediato. “Hubo filtraciones que afectan la seguridad presidencial”, aseguraron a este medio.
Es por eso que, ante la creciente desconfianza sobre el personal civil, el Ejecutivo decidió echar a 12 miembros del personal civil y reacomodar al resto de la dotación en otras dependencias, incluida la Casa Rosada.
