
Solo en Ecuador más de 17.000 personas ya han sido afectadas.
El Súper Niño, como se ha popularizado catalogar el calentamiento extremo del Pacífico, mantiene bajo amenaza a Latinoamérica, donde varios países ya están enfrentando severas consecuencias por sus efectos.
Este ciclo climático natural suele elevar las temperaturas, pero también altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia, como se ha visto en las últimas horas en Paraguay, donde incluso desplegaron militares ante las intensas lluvias.
El presidente paraguayo, Santiago Peña, ordenó a las Fuerzas Armadas desplegarse en Ciudad del Este para asistir a las familias afectadas por la crecida del río Paraná, donde ya establecieron un puesto de comando permanente para “garantizar asistencia humanitaria ininterrumpida”.
Datos oficiales reseñados este lunes por medios locales muestran que al menos 100 familias han sido afectadas por el último temporal en distintos distritos del departamento de Concepción, la mayoría asentadas en zonas rurales de la ciudad de Yby Yaú.
El caso ecuatoriano
Un mínimo de seis ríos están desbordados este lunes en las provincias de Los Ríos, Guayas y El Oro, según el reporte de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos del Ecuador, debido a las fuertes lluvias asociadas al fenómeno del Niño.
La institución mantiene activada la alerta roja en el país meridional, donde se registran 336 eventos por lluvia, reseñó la prensa local. Y desde que se activó la alarma por el Niño acumulan más de 17.000 personas afectadas y casi 5.000 casas golpeadas, con 16 destruidas.
En un informe reciente, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos desglosó los eventos más recurrentes: inundaciones (54,91 %), deslizamientos (20,25 %), lluvias intensas (7,36 %), vendavales (6,75 %) y erosión hídrica (2,76 %).
Situación preocupante en Chile
El fin de semana pasado el mandatario chileno, José Antonio Kast, declaró a la comuna de Las Condes como zona de catástrofe, debido a un violento aluvión y desborde de quebradas provocado por lluvias torrenciales asociadas al fenómeno del Niño, que dejaron seis personas heridas.
Mientras que el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) dispuso la alerta roja para 10 comunas de la cordillera y precordillera de la Región Metropolitana, ante el riesgo de remociones en masa.
Desde especialistas hasta el propio Senapred han advertido que los pronósticos no son halagüeños, ante el fortalecimiento del Niño en el Pacífico y el caldeamiento del océano. En algunos sitios de Chile se proyecta que la temperatura podría superar los 40°C.
El director nacional del Servicio Nacional de Geología y Minería, Mauricio Lorca, explicó que “en el ámbito geológico, las mayores temperaturas y las precipitaciones con isoterma cero alta aceleran el deshielo de la alta cordillera, lo que aumenta la susceptibilidad de aluviones y remociones en masa en quebradas, que habitualmente están secas”.
Un vecino en ascuas
Perú, país fronterizo con Chile, lleva meses preparándose para los impactos del Niño, que amenaza con dejar severas consecuencias, especialmente en la región norte. Y, ahora tras el aluvión que golpeó Santiago, se lanzó una advertencia.
“Nosotros tenemos quebradas que se van a activar ahora con el fenómeno del Niño […] que van a afectar población”, vaticinó Mary Mollo, especialista en riesgos de desastres de la Universidad ESAN, entrevistada por RPP.
Mollo lamentó el “proceso de acumulación de riesgo no mitigable por décadas” que expone al país andino al Súper Niño, por su mal manejo de quebradas, falta de reforestación e infraestructura para proteger zonas críticas.
