
Defensa Civil advirtió que el fenómeno de El Niño podría provocar sequías en el occidente e inundaciones en el oriente entre diciembre y marzo de 2027.
Bolivia atraviesa una severa crisis climática que afecta a miles de familias y al sector productivo. El viceministro de Defensa Civil, Roberto Rivero, informó que la sequía provocó pérdidas de cultivos y ganado, y que 58 municipios cuentan con declaratoria de desastre por este fenómeno.
Municipios en situación de desastre
Las declaratorias se distribuyen en seis departamentos: 17 municipios de La Paz, 17 de Oruro, 10 de Chuquisaca, siete de Cochabamba, cuatro de Potosí y tres de Santa Cruz. Además, otros cuatro municipios fueron declarados en emergencia: tres en Potosí y uno en Santa Cruz.
Para atender a las comunidades afectadas, Defensa Civil distribuye agua mediante camiones cisterna, instala tanques y despliega maquinaria pesada.
Impacto en la producción y las familias
Rivero indicó que se reportaron 167.511 hectáreas afectadas y 75.013 cabezas de ganado perdidas a causa de la sequía. También señaló que 114.048 familias se encuentran afectadas o damnificadas. En una estimación inicial, el viceministro había informado sobre la pérdida de más de 60.000 hectáreas de cultivos.
El funcionario aclaró que estas cifras corresponden únicamente a los efectos de la sequía. En distintas regiones del país también se registraron otras emergencias, relacionadas con nevadas e inundaciones.
Recursos para la atención de emergencias
En relación con el financiamiento, Rivero confirmó que el Tesoro General de la Nación asignó 74 millones de bolivianos para la segunda etapa de atención, luego de un desembolso similar durante la primera. Además, mencionó otros 11 millones de bolivianos correspondientes a una tercera etapa.
Pronósticos para los próximos meses
De acuerdo con los pronósticos de los expertos citados por el viceministro, los efectos más intensos de El Niño se esperan entre mediados de diciembre de 2026 y marzo de 2027. Para el occidente del país se prevén condiciones de sequía, mientras que en el oriente y en sectores de La Paz y Cochabamba —en particular, en la región del Chapare— se anticipan lluvias intensas e inundaciones.
La respuesta ante las emergencias se organiza a partir de evaluaciones técnicas elaboradas por los municipios y por los representantes de Defensa Civil en cada departamento. Rivero advirtió sobre la posibilidad de crecidas y desbordes: “Los niveles de los ríos van a subir, porque las lluvias van a venir en tiempos muy cortos, pero de gran intensidad”. Según explicó, las precipitaciones podrían superar la capacidad de contención de las defensas y provocar desbordes.
