
A los 90 años, falleció la histórica integrante de Abuelas de Plaza de Mayo, quien fue la primera en recuperar a su nieta, Paula Logares, mediante una prueba genética. Desde 1978 buscó a su hija, Mónica Grinspon, y a su yerno, Ernesto Logares, secuestrados durante la última dictadura militar.
Elsa Pavón, una de las referentes históricas de Abuelas de Plaza de Mayo, murió a los 90 años. Su nombre quedó ligado a un hecho clave en la lucha por la restitución de identidad de niños apropiados durante la última dictadura militar: fue la primera abuela en recuperar a su nieta mediante la aplicación del denominado índice de abuelidad.
La búsqueda comenzó en 1978, después del secuestro de su hija, Mónica Sofía Grinspon, su yerno, Ernesto Claudio Logares, y la pequeña Paula Eva Logares, en Montevideo, Uruguay.
El secuestro de su familia y la búsqueda de Paula
El 18 de mayo de 1978, la pareja y su hija fueron secuestrados en la capital uruguaya. Mónica y Ernesto fueron trasladados al centro clandestino de detención conocido como Pozo de Banfield. La última vez que fueron vistos fue en junio de ese año, cuando los sacaron del lugar y desde entonces permanecen desaparecidos.
Paula, nacida en Argentina el 10 de junio de 1976, fue apropiada por el entonces subcomisario Rubén Luis Lavallén y su esposa, Raquel Leiró.
En 1983, Abuelas de Plaza de Mayo logró localizar a la niña y, con el regreso de la democracia, comenzaron los procedimientos judiciales para restituir su identidad.
Un antecedente histórico para la búsqueda de nietos
En junio de 1984, los estudios genéticos realizados en el marco de la causa comprobaron el vínculo biológico entre Paula y su familia. Fue la primera vez que se utilizó evidencia genética en un proceso de restitución de identidad de estas características.
Finalmente, el 13 de diciembre de 1984, Paula recuperó su identidad y quedó al cuidado de su abuela materna, Elsa Pavón.
Años más tarde, Pavón continuó su compromiso con la defensa de los derechos humanos. El 10 de febrero de 1996, junto a María Isabel Chorobik de Mariani y otras Abuelas, participó de la creación de la Fundación Anahí, destinada a promover y defender los derechos humanos y sostener el legado de Memoria, Verdad y Justicia.
Su historia quedó marcada por una búsqueda que trascendió lo personal y se convirtió en un antecedente fundamental para la restitución de identidad en Argentina.
