
Un momento de alta tensión se vivió en los tribunales tucumanos antes del inicio de la novena jornada del juicio oral por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, cuando el principal acusado, Felipe “El Militar” Sosa, mantuvo una acalorada discusión con sus abogados defensores.
El altercado se produjo en una de las oficinas contiguas a la sala de audiencias, donde el imputado y los letrados Marcelo Cosiansi y Rubén Flores cruzaron recriminaciones en elevado tono de voz, en un episodio vinculado a disconformidades con la estrategia técnica.
Aunque el debate logró reanudarse tras el incidente, la tensión fue evidente durante todo el desarrollo de la sesión, en la que Sosa y sus representantes legales no volvieron a dirigirse la palabra. Ante la situación, el personal del Servicio Penitenciario reforzó la custodia y se mantuvo a escasos centímetros del exintegrante del Ejército Argentino y la Legión Extranjera francesa, quien cumple prisión preventiva en el penal de Benjamín Paz bajo un estricto régimen de aislamiento denunciado previamente por sus abogados.
