
Un incremento en la actividad interna de un volcán ubicado del lado chileno de la cordillera de los Andes encendió las alertas en el sur del país vecino y mantiene bajo seguimiento a organismos científicos y de protección civil, debido a su cercanía con el norte de la Patagonia argentina.
El fenómeno fue informado por el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), que detectó cambios en varios de los parámetros que se utilizan para monitorear el comportamiento del volcán. Entre los registros más relevantes se observó un aumento en la actividad sísmica asociada a fracturas en las rocas y al movimiento de fluidos dentro del sistema volcánico.
De acuerdo con los reportes técnicos, estos eventos suelen producirse cuando se generan reajustes en el interior del volcán o cuando el magma y los gases comienzan a desplazarse en niveles profundos. Por ese motivo, los especialistas mantienen una vigilancia constante para analizar la evolución de estos indicadores.
A los registros sísmicos se sumaron también anomalías térmicas detectadas mediante sistemas satelitales en el sector del cráter. Estas variaciones en la temperatura superficial son otro de los elementos que los científicos observan para evaluar la actividad de los volcanes activos de la región.

El volcán Lascar, en el norte de Chile, muestra señales de mayor dinámica interna, con enjambres sísmicos y emisiones de gases detectadas en febrero y marzo
En paralelo, el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres de Chile (Senapred) continúa trabajando junto a los equipos técnicos en el seguimiento del fenómeno. La información es compartida con organismos argentinos debido a la proximidad del volcán con el territorio patagónico, especialmente con áreas cercanas a la provincia de Neuquén.
Los especialistas aclararon que este tipo de cambios no implica necesariamente una erupción inminente. Sin embargo, remarcan que el monitoreo permanente es clave para anticipar posibles escenarios y brindar información precisa a las autoridades y a la población.
La cordillera de los Andes forma parte del denominado cinturón volcánico del Pacífico, una extensa franja geológica que concentra una gran cantidad de volcanes activos. En el sur de Chile y la Patagonia existen varios sistemas volcánicos que son observados de manera constante por redes de sensores sísmicos, estaciones de monitoreo y tecnología satelital.
Por el momento no se registraron impactos directos en territorio argentino ni cambios en los niveles de alerta para las localidades cercanas. No obstante, los organismos técnicos continúan analizando los datos en tiempo real para detectar cualquier modificación significativa en la actividad del volcán durante los próximos
